El debate sobre los sellos en alimentos vuelve a cobrar fuerza en Colombia. Esta vez, la propuesta del Ministerio de Salud de incluir una nueva advertencia para productos ultraprocesados ha generado posturas encontradas entre organizaciones sociales y la industria.
Propuesta del Ministerio de Salud
La iniciativa busca implementar un sello octagonal que advierta sobre el carácter ultraprocesado de ciertos alimentos, más allá de los sellos actuales que alertan sobre exceso de azúcar, sodio o grasas. Según Lina Cerón, de Red Papaz, la medida responde a nueva evidencia científica y tiene como objetivo proporcionar información clara al consumidor.
Cerón señaló que estudios recientes han demostrado cambios en los hábitos de consumo tras la implementación del etiquetado frontal, con una reducción en el consumo de bebidas azucaradas y frituras. Además, defendió los microsellos en empaques pequeños, argumentando que muchos productos actualmente no muestran información clara o dependen de códigos QR que no funcionan en la práctica.
Posición de la industria
Por otro lado, Camilo Montes, director de la Cámara de Alimentos de la ANDI, calificó la propuesta como un experimento innecesario. “A alguien se le ocurrió experimentar en Colombia con una advertencia que no existe en ninguna parte del planeta”, afirmó. Para el gremio, el cambio no solo es innecesario, sino que podría tener efectos económicos importantes.
Montes advirtió que esta sería la cuarta modificación al etiquetado en menos de tres años, generando incertidumbre en el sector. La medida obligaría a miles de empresas a cambiar empaques, etiquetas y tablas nutricionales, con costos que superarían los 110.000 millones de pesos solo en un grupo de empresas afiliadas. “Adivine esos costos dónde van a dar: en los productos”, afirmó. Además, cerca de 70 categorías de alimentos tendrían que ajustarse a la nueva norma, incluyendo productos cotidianos como quesos o embutidos.
Un debate abierto
Mientras el Gobierno avanza en la consulta pública, el país queda en medio de un debate clave: hasta dónde regular para mejorar la salud y hasta dónde hacerlo sin afectar la economía. La propuesta de los sellos octagonales promete seguir generando controversia en los próximos meses.



