En la Comisión Tercera de la Cámara de Representantes, el gerente del Banco de la República, Leonardo Villar, se refirió a la decisión de la última junta del Emisor de mantener inalterada la tasa de interés en 11,25%, y explicó las razones detrás del aumento de 200 puntos básicos (pb) a comienzos de año.
Reunión cordial con diferencias persistentes
"En la última junta tuvimos una reunión cordial, aunque con diferencias que aún persisten. Se llegó a un acuerdo para que la tasa de interés se mantuviese inalterada", explicó Villar. Agregó que en la próxima reunión de junio se contará con más información sobre los precios de combustibles y fertilizantes, y que "habrá un escenario más tranquilo pues será después de las elecciones presidenciales".
Inflación elevada impide reducción de tasas
Villar señaló que, aunque hubiesen querido bajar la tasa, la variación del IPC no dio argumentos para hacerlo. La inflación en 2025 interrumpió su tendencia decreciente y se mantuvo por encima de la meta del 3%. En diciembre pasado, la inflación total y básica se situaron en 5,1% y 5%, respectivamente, muy por encima de lo esperado. En marzo de este año, la inflación alcanzó el 5,6%, superior al 5,1% de diciembre de 2025, mientras que la inflación básica (sin alimentos ni regulados) subió a 5,8%, frente al 5% de diciembre.
Aumento de 200 pb en 2026
Este escenario llevó al Banco a aumentar la tasa en 200 pb, con alzas de 100 pb en cada una de las juntas del año. Villar también se refirió a la propuesta del ministro Ávila de cambiar la meta de inflación: "Los países en desarrollo usan la meta de 3%. Solo hay casos extraordinarios como Perú con 2%. Todos los países desarrollados usan 2%".
Defensa ante acusaciones
Villar rechazó las acusaciones del ministro sobre un supuesto beneficio al sector financiero: "Que se nos acuse de actuar de mala fe y beneficiar intereses particulares me afecta personalmente. Es un argumento absurdo: cuando se suben las tasas, se afectan las utilidades de los bancos".
Encaresimiento de la deuda y prima de riesgo
El gerente destacó el encarecimiento de la deuda de corto plazo, medida en la tasa de los Títulos de Corto Plazo (TCO), que alcanzó un máximo histórico de 13,7% a finales de abril, frente al 9,55% de octubre de 2025. "Esto refleja el deterioro de la confianza del mercado en que se va a llegar a la meta", afirmó. Finalmente, subrayó el deterioro de la prima de riesgo, medida por los CDS a 5 años, y recordó que la deuda interna representa el 70% de la deuda total del Gobierno Nacional Central.



