Dólar abre en COP 3.330 este 6 de julio: tendencia a la baja continúa
Dólar abre en COP 3.330: tendencia a la baja continúa

El precio del dólar en Colombia mantiene su tendencia a la baja esta semana. Las negociaciones de este 6 de julio abren con la divisa estadounidense en COP 3.330, lo que representa una caída de 5 pesos en contraste con el cierre del pasado viernes (COP 3.335). Por su parte, la Tasa Representativa del Mercado (TRM) se ubica en COP 3.334, fijada por la Superintendencia Financiera.

La divisa continúa una senda bajista que coincide con la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca el año pasado. Desde los COP 4.415 de enero de 2025, la moneda ha caído más de COP 1.000. En comparación interanual, el dólar se ha desvalorizado 622 pesos frente al peso colombiano.

Tres razones detrás de la caída del dólar

La semana pasada, la Junta del Banco de la República sorprendió al mercado al subir la tasa de intervención en 75 puntos básicos, hasta 12 %, en una votación dividida: cuatro codirectores a favor del alza, dos que optaron por un recorte de 50 puntos y uno que defendió mantenerla sin cambios. El mercado esperaba un ajuste más modesto de solo 50 puntos. Con la tasa del Banrep más alta y la inflación en Colombia todavía lejos de la meta del Emisor (3 %), el diferencial frente a la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) se amplía, lo que hace más atractivo el peso para quienes buscan rentabilidad prestando en dólares e invirtiendo en el país.

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Por otro lado, el jueves se conoció el dato de empleo de junio en Estados Unidos. El mercado laboral registró apenas 57.000 nóminas nuevas, muy por debajo de las 115.000 que esperaba el mercado. Tras la publicación, el dólar se debilitó frente a casi todas las monedas del mundo, no solo frente al peso colombiano.

Hay un tercer ingrediente, más político que financiero. Diego Franco, jefe de Inversiones de Franco Capital Asset Management, señaló que tras la elección presidencial han llegado capitales atraídos por “un Gobierno promercado” y por la reactivación de sectores como el minero energético. A esto se suma el mensaje del ministro de Hacienda designado, Miguel Gómez Martínez, respaldando la autonomía del Banco de la República justo cuando subió las tasas.

La deuda interna y su impacto en el tipo de cambio

Colombia lleva meses emitiendo deuda interna a un ritmo histórico. Según un informe de Investigaciones Económicas y Análisis de Mercados del Banco de Bogotá, a mediados de junio, Hacienda ya había utilizado el 78 % del cupo de TES autorizado para 2026. De los COP 85,3 billones aprobados, quedaban COP 19 billones disponibles para el segundo semestre. “Si la velocidad de colocación de deuda se mantiene, a mediados de agosto se completaría el total del cupo”, advertía el banco.

Ese ritmo de emisión de TES ayuda a la apreciación del peso colombiano en el corto plazo, ya que las tasas altas en TES atraen capital extranjero. Diego Franco señala que los bonos TES “han tenido un buen rendimiento esta semana”. El Banco de Bogotá calcula necesidades adicionales de financiación de poco más de COP 30 billones para este año, por encima de lo disponible en el cupo. El Gobierno que se posesiona el 7 de agosto tendrá un margen estrecho de emisión de TES para 2026.

Entre 2025 y 2026, el país recompró deuda externa por USD 17.702 millones y emitió apenas USD 15.845 millones en nuevos bonos. La diferencia, USD 1.857 millones, quedó como cupo liberado. Es la estrategia de “pesificación” de la deuda que ha seguido el Gobierno: cambiar pasivos en dólares por pasivos en pesos para reducir la exposición a la volatilidad del tipo de cambio. Si el Gobierno decide usar ese margen y emite deuda afuera, entran dólares al país; si luego los convierte a pesos para gastarlos internamente, esos dólares se suman a la oferta disponible en el mercado local, presionando el precio a la baja, similar al efecto de las remesas.

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Lo que viene para el dólar: inflación y Fed

Esta semana llega con un dato que puede mover la aguja del dólar: el DANE publica la inflación de junio, y se espera que se ubique algo por encima del 6 % anual. Si el dato confirma esa expectativa, refuerza el argumento del Banrep para subir la tasa, manteniendo amplio el diferencial frente a la Fed y dando oxígeno al peso colombiano. Si el costo de vida sorprende a la baja, empezaría a tomar fuerza la idea de que el ciclo de alzas está cerca de su techo, el peso perdería parte de su atractivo y el dólar tendría más espacio para rebotar.

En el frente externo, la Reserva Federal se reúne el 28 y 29 de julio para decidir sobre tasas de interés. El mercado ya descuenta señales tras el débil dato de empleo. Si la Fed confirma un recorte de tasas, el dólar seguiría perdiendo terreno frente al peso. Si es más cauta de lo esperado, parte de la calma se revertiría.

El petróleo, aunque con menor peso que antes en el mercado cambiario, sigue influyendo. El crudo Brent se mueve entre USD 70 y 75, con el Estrecho de Ormuz normalizándose tras el acuerdo entre Estados Unidos e Irán. Para Colombia, esto significa menos dólares por exportaciones petroleras, pero también menos presión sobre la inflación de bienes importados.

Esta semana también arranca el empalme entre el Gobierno saliente y el entrante, con Abelardo de la Espriella a la cabeza. El 7 de julio se instalan las comisiones sectoriales que revisarán el estado real de las cuentas públicas. Si bien esto no capta la atención del mercado cambiario por sí solo, las noticias que surjan podrían alimentar la narrativa de confianza económica que ha fortalecido al peso. Un empalme sin sobresaltos reforzaría la idea de que el cambio de Gobierno no traerá sorpresas fiscales; uno más accidentado podría poner en duda esa calma.

Proyecciones para la divisa

Para las próximas semanas, las expectativas no indican un dólar más caro que el actual. Diego Franco, de Franco Capital Asset Management, ve a la moneda estadounidense estabilizándose entre COP 3.300 y COP 3.320. Daniel Londoño Tapia, country manager de Global66, maneja un rango de COP 3.320 a COP 3.420, con espacio para un rebote hasta COP 3.450 o COP 3.500 si el peso se reacopla con sus pares regionales. Juan David Ballén, director de Economía y Mercado de Aval Asset Management, condiciona el escenario a decisiones políticas: “una eventual reactivación de la exploración y explotación de hidrocarburos, junto con una reducción en la carga tributaria empresarial, contribuiría a recuperar la confianza de los inversionistas y favorecería el retorno de la inversión extranjera directa. De materializarse este escenario, el dólar podría mantenerse débil durante el segundo semestre”.

La Encuesta de Opinión Financiera de Fedesarrollo, en su edición de junio, muestra que el mercado espera un dólar en COP 3.650 para diciembre de 2026, más de COP 300 por encima de la cotización actual.