El dólar en Colombia ha experimentado una fuerte caída, situándose cerca de los $3.250, lo que ha convertido al peso colombiano en la moneda con mejor desempeño frente al dólar a nivel mundial. Según Felipe Campos, gerente de inversión y estrategia de Alianza Valores y Fiduciaria, este comportamiento responde principalmente a factores internos y a las expectativas generadas por las primeras señales del nuevo Gobierno.
Factores internacionales y regionales
Campos explicó que para entender la caída del dólar es necesario analizar tres niveles. El primero es el contexto internacional, donde el dólar globalmente ha subido un 3% en lo que va del año, y muy pocas monedas se han apreciado frente a él. La fortaleza del dólar se debe a la inflación global, los precios del petróleo y la política monetaria de la Reserva Federal de Estados Unidos. En América Latina, el buen desempeño de economías exportadoras de materias primas, especialmente petróleo, ha favorecido la apreciación del real brasileño, el peso mexicano y el colombiano. Sin embargo, Campos advierte que este factor solo explica una parte de la caída: "De los 600 pesos que está cayendo el dólar en Colombia, uno afuera lo puede explicar por mucho 100 o 200 pesos del tema internacional, sobre todo por el lado del petróleo".
El factor interno: promesas fiscales del nuevo Gobierno
El tercer nivel es la coyuntura interna, que Campos considera la verdadera explicación. Aunque las altas tasas de interés del Banco de la República han contribuido a estabilizar la moneda, no son suficientes para explicar una apreciación tan marcada. El principal impulso proviene de la confianza generada por las promesas del nuevo Gobierno en materia fiscal. "Por primera vez en décadas, la primera política de un Gobierno es decir que va a recortar una barbaridad de plata. Eso es música para los mercados por el problema fiscal", afirmó Campos.
El economista comparó la reacción actual con la vivida hace cuatro años tras la elección de Gustavo Petro, cuando el dólar subió por la incertidumbre. "Nos estamos saliendo del mundo por unas promesas políticas y hay que ver cuáles puede cumplir y cómo las va a cumplir", advirtió, señalando que la evolución de la tasa de cambio dependerá de la capacidad del nuevo gobierno para materializar sus anuncios.
¿Es buen momento para comprar dólares?
Ante la pregunta sobre si es un buen momento para comprar dólares, Campos fue prudente. Recomendó mantener una parte del patrimonio en dólares como mecanismo de protección, pero sin expectativas de enriquecimiento. "El dólar siempre es bueno tenerlo, pero yo ahorita lo considero un seguro de vida. No pienso que usted se va a volver rico, pero si algunas cosas pasan mal, le va a ayudar a diversificar", sostuvo. Proyectó que durante el próximo año la tasa de cambio podría mantenerse en un rango entre $2.800 y $3.200, reflejando un escenario de mayor estabilidad.
Campos descartó que una eventual reducción de las tasas de interés represente un riesgo para el peso. Por el contrario, una inflación más baja y una política monetaria menos restrictiva atraerían inversionistas de largo plazo, como fondos de pensiones internacionales, fortaleciendo la confianza en el país. Recordó que los efectos de las decisiones del Banco de la República se sienten con varios meses de retraso: "Las tasas de interés cuando suben afectan la economía entre ocho y doce meses después", por lo que el menor crecimiento previsto para el próximo año respondería al endurecimiento monetario aplicado en los últimos meses.
Colombia sigue atractivo para inversionistas
A pesar de los episodios de incertidumbre política antes de las elecciones, Colombia continúa siendo un destino atractivo para los inversionistas extranjeros gracias a los altos rendimientos que ofrecen los bonos de deuda pública. La caída del dólar refleja la confianza en las promesas fiscales del nuevo Gobierno, pero su sostenibilidad dependerá de la implementación efectiva de esas políticas.



