Desde el 15 de julio de 2024, la jornada laboral en Colombia se redujo a 42 horas semanales, según la Ley 2101 de 2021. Esta modificación implica ajustes en la distribución de turnos, el pago de horas extra y la liquidación de prestaciones. A continuación, las claves para que las empresas implementen correctamente el cambio.
Distribución de las 42 horas semanales
La ley permite distribuir las 42 horas en turnos de hasta 10 horas diarias, sin exceder las 6 horas continuas sin pausa. Si se superan las 6 horas, se debe conceder un descanso de al menos 30 minutos, que no cuenta como tiempo de trabajo. Las partes pueden acordar horarios flexibles, pero siempre respetando el límite diario y semanal.
Para los trabajadores que laboran en turnos rotativos o nocturnos, la jornada máxima sigue siendo de 42 horas semanales, pero con recargos nocturnos si trabajan entre las 9 p.m. y las 6 a.m. Las empresas deben ajustar los horarios para cumplir con la nueva duración máxima sin reducir salarios.
Horas extra: ¿cómo se pagan?
Las horas extras se calculan sobre el valor de la hora ordinaria. Con la reducción a 42 horas, el valor de la hora ordinaria aumenta proporcionalmente si el salario se mantiene igual. Por ejemplo, un trabajador con salario mínimo ($1.300.000 en 2024) tenía una hora ordinaria de $5.416 (con 48 horas semanales), ahora con 42 horas es de $6.190. Las horas extra diurnas se pagan con un recargo del 25%, las nocturnas del 75% y las dominicales y festivas del 100%.
Según el Ministerio del Trabajo, las empresas pueden acordar con los trabajadores la realización de horas extra siempre que no superen las 2 horas diarias ni las 12 horas semanales. Es importante registrar estos acuerdos por escrito.
Impacto en la liquidación de prestaciones
La reducción de la jornada no afecta el salario ni las prestaciones sociales. Las cesantías, intereses, prima de servicios, vacaciones y aportes a seguridad social se liquidan con base en el salario ordinario, que no debe disminuir por la reducción de horas. Sin embargo, el valor de la hora ordinaria se recalcula para el pago de horas extra y recargos.
Para los trabajadores que devengan salario integral, la reducción de la jornada tampoco implica cambios en su remuneración, que ya incluye el recargo por horas extra. Las empresas deben revisar los contratos para asegurar que las cláusulas de jornada estén actualizadas.
Recomendaciones para las empresas
Las compañías deben actualizar los reglamentos internos de trabajo y los contratos individuales. Además, es necesario ajustar los sistemas de control de asistencia y nómina para reflejar la nueva jornada. El incumplimiento puede generar sanciones por parte del Ministerio del Trabajo, que incluyen multas de hasta 5.000 salarios mínimos mensuales.
La ley también permite la distribución flexible de las 42 horas en ciclos de hasta 4 semanas, siempre que el promedio semanal no supere las 42 horas. Esta opción es útil para empresas con picos de producción o temporadas altas.



