Nadia Sánchez, Angelly Moncayo y Juliana Loaiza han sellado una alianza continental que busca beneficiar de manera directa a 2.000 niñas y mujeres, y de forma indirecta a 20.000 más, mediante herramientas de salud física y mental, educación STEAM, prevención de violencia, empleabilidad y emprendimiento. La iniciativa, respaldada por ASIA Recovery, Fundación MujerEva y She Is Foundation, plantea una apuesta de inversión social enfocada en autonomía femenina y capital humano.
Contexto regional de la brecha de género
Según un comunicado conjunto, el proyecto surge en un contexto en el que América Latina y el Caribe han avanzado en el cierre de la brecha de género a nivel global. La región es la que más ha mejorado desde 2006, de acuerdo con datos del Foro Económico Mundial. En ese escenario, la alianza busca ampliar el alcance de las iniciativas dirigidas a niñas y mujeres desde una mirada preventiva, educativa y de desarrollo.
La apuesta de inversión social colectiva tiene como objetivo articular esfuerzos con gobiernos, empresas y organismos multilaterales en Colombia, Latinoamérica y Estados Unidos. La meta de largo plazo es llegar a más de un millón de personas mediante campañas de sensibilización digital para 2030, con un ecosistema integral de inversión social sostenible que intervenga desde la raíz las barreras que enfrenta la población femenina.
Un enfoque multidisciplinario e integral
A diferencia de los esquemas tradicionales de asistencia, la iniciativa plantea una unión de disciplinas complementarias para acompañar distintas etapas de desarrollo de las mujeres. El enfoque se concentra en factores protectores que permitan reducir riesgos asociados a deserción escolar, exclusión social, violencia contra la mujer y pobreza intergeneracional, desde herramientas de formación, prevención y fortalecimiento de capacidades.
“La convergencia de nuestras trayectorias nos permite diseñar una de las plataformas más robustas de la región, donde la salud, la educación y la innovación se entrelacen para asegurar que las niñas y mujeres asuman roles de liderazgo sostenible”, explica Nadia Sánchez al referirse al alcance de la alianza y al modelo que se busca impulsar.
Las beneficiarias recibirán formación y soporte en áreas consideradas críticas para su autonomía. El comunicado menciona salud mental y física, con énfasis en fortalecimiento de la autoestima, ruptura de estereotipos y bienestar integral. También incluye educación en competencias STEAM, que agrupa ciencia, tecnología, ingeniería, artes y matemáticas, además de herramientas para el desarrollo de liderazgo positivo.
Prevención de violencia y explotación digital
El proyecto también incorpora componentes de prevención frente a riesgos como la violencia y la explotación sexual digital. En ese frente aparece el programa Niñas Escritoras, liderado por Juliana Loaiza en Estados Unidos y Colombia, enfocado en educación preventiva, liderazgo y protección digital. La iniciativa busca que las menores pasen de consumidoras pasivas a creadoras de contenido e historias.
“Esta alianza convierte la inversión social en desarrollo de capital humano, complementando nuestras metodologías para ofrecer una educación preventiva que proteja a las niñas y les permita ser creadoras de su propio futuro”, destaca Loaiza. Según el comunicado, el programa fortalece pensamiento crítico, autoestima y ciudadanía responsable para prevenir riesgos como la explotación sexual digital.
Rentabilidad social de la inversión temprana
La alianza también parte de una premisa económica y social: invertir temprano en educación, liderazgo y prevención puede generar mayores retornos para Estados y empresas que destinar recursos posteriormente a mitigar las consecuencias de la violencia o la desigualdad de género. El documento cita al Banco Mundial al señalar que invertir en educación y liderazgo de niñas puede incrementar sus ingresos futuros hasta en 20% por cada año adicional de formación.
El modelo une el enfoque en salud de ASIA Recovery, el fortalecimiento de capacidades de la Fundación MujerEva y los programas de liderazgo en contextos vulnerables de She Is Foundation. Esa combinación busca construir una plataforma de intervención que no se limite a atender consecuencias, sino que promueva oportunidades desde la infancia, la juventud y los entornos comunitarios.
Respaldo a proyecto de ley en Colombia
Adicionalmente, el volumen de beneficiarias servirá como respaldo técnico para impulsar el Proyecto de Ley 061 de 2025 en el Senado de la República de Colombia, promovido por Angelly Moncayo. La iniciativa legislativa busca regular los procedimientos de implantación mamaria y la atención del síndrome de ASIA, de acuerdo con la información entregada en el comunicado.
“Nos une una misma convicción. Si queremos transformar el futuro de las mujeres, debemos empezar mucho antes de que aparezcan las consecuencias”, afirma Moncayo. La frase conecta con el propósito central de la alianza: cambiar la forma en que se entiende la inversión social y llevarla hacia acciones preventivas que puedan tener efectos medibles en el largo plazo.
Cambio de paradigma regional
Para Sánchez, Moncayo y Loaiza, la pregunta de fondo ya no es cómo reaccionar frente a la violencia, sino cómo evitar que ocurra. Por eso, la alianza propone cambiar el paradigma regional: pasar de financiar consecuencias a financiar oportunidades. Cada niña que permanece en la escuela, fortalece su autoestima, desarrolla liderazgo y accede a nuevas oportunidades representa una disminución potencial de la violencia futura.
El comunicado señala que este enfoque también implica un aumento real del desarrollo económico y social de las comunidades. La apuesta no solo mira a las beneficiarias directas, sino a los entornos que pueden transformarse cuando las niñas y mujeres acceden a herramientas de educación, salud, empleabilidad, emprendimiento y prevención de violencias.
El ecosistema, inspirado en modelos de filantropía estratégica de entidades como Unicef y Ocde, también capacitará a funcionarios públicos y líderes comunitarios. El objetivo será optimizar los planes de desarrollo locales con un enfoque preventivo, técnico y medible a largo plazo, ampliando así el impacto de la alianza más allá de las beneficiarias iniciales.



