La Dimayor anunció la apertura oficial del proceso para recibir ofertas por los derechos audiovisuales y digitales de sus competencias entre 2027 y 2030, una decisión clave para el futuro financiero del fútbol profesional colombiano. La entidad informó que esta convocatoria busca garantizar “condiciones de transparencia, pluralidad y eficiencia”, en un momento en el que los ingresos por transmisión continúan siendo un sostén económico clave para los clubes.
Inicio de la puja por los derechos de transmisión
El proceso, según detalló la organización, está dirigido a interesados nacionales e internacionales que deseen adquirir los derechos de transmisión de los torneos organizados por la entidad. La invitación incluye tanto plataformas tradicionales como digitales, reflejando el cambio en los hábitos de consumo de los aficionados y el crecimiento de nuevas ventanas de distribución. Este movimiento marca un punto de inflexión en la estrategia comercial del fútbol colombiano.
Transparencia y pluralidad como pilares
Uno de los puntos centrales del anuncio es el énfasis en la transparencia. La Dimayor aseguró que el proceso estará regido por principios que garanticen igualdad de condiciones para todos los participantes. Esto incluye reglas desde la etapa de invitación hasta la adjudicación final, con el fin de evitar cuestionamientos o controversias. A través de este pronunciamiento, la Dimayor también resalta la importancia de la pluralidad de oferentes como mecanismo para elevar el nivel de las propuestas. Para esta jornada, la entidad busca atraer tanto a operadores tradicionales de televisión como a plataformas digitales, en línea con las tendencias globales del deporte.
La diversificación de actores podría traducirse en mejores condiciones económicas y mayor alcance para las competencias. De igual manera, se espera que este proceso contribuya a modernizar la forma en que se comercializan los derechos del fútbol en Colombia. La inclusión de componentes digitales refleja una apuesta por adaptarse a nuevas audiencias, especialmente jóvenes, que consumen contenidos deportivos a través de dispositivos móviles y servicios de streaming.
Impacto económico en los clubes
La adjudicación de estos derechos tendrá implicaciones directas en las finanzas de los clubes y en la estructura del fútbol profesional colombiano. Los ingresos derivados de la televisión representan una parte del presupuesto de los equipos, por lo que el resultado de esta convocatoria será determinante para su estabilidad en los próximos años. En ese sentido, la Dimayor busca no solo mejorar los ingresos, sino también fortalecer el posicionamiento de sus torneos en el mercado internacional. Un contrato más competitivo podría traducirse en mayor visibilidad para el fútbol colombiano y en oportunidades de expansión hacia nuevas audiencias.
Proceso competitivo y criterios de selección
La apertura de esta convocatoria implica el inicio de una etapa altamente competitiva en la que diferentes operadores podrán presentar sus propuestas bajo los lineamientos establecidos. La Dimayor señaló que el objetivo es seleccionar la mejor oferta que maximice el valor de los derechos y fortalezca la sostenibilidad de las competiciones en el largo plazo. Según la entidad, el proceso se desarrollará bajo criterios técnicos, financieros y jurídicos con los que la Dimayor busca promover una participación amplia que permita comparar distintas alternativas del mercado. “Se abre la invitación a presentar ofertas”, señala el anuncio, destacando la intención de generar un entorno competitivo que beneficie a los clubes afiliados.
Este enfoque responde a la creciente presión por mejorar los ingresos del fútbol colombiano, especialmente en comparación con otras ligas de la región. La decisión de anticipar este proceso también permite a la organización planificar con mayor margen la transición hacia el nuevo ciclo contractual.
Futuro del modelo de negocio
El proceso que ahora inicia también será una prueba de la capacidad institucional para gestionar uno de los activos más importantes del deporte en el país. La expectativa está puesta en que la combinación de transparencia, competencia y visión estratégica permita alcanzar un acuerdo que beneficie a todos los actores involucrados. Con esta convocatoria, el fútbol colombiano entra en una etapa decisiva que definirá su modelo de negocio en el mediano plazo. La manera en que se desarrollen las próximas fases del proceso será clave para determinar si la industria logra dar el salto hacia un esquema más sólido, competitivo y acorde con las dinámicas del mercado global.



