Colombia consume más energía que nunca. En mayo de este año, la demanda del Sistema Interconectado Nacional alcanzó 261,86 gigavatios-hora por día y una potencia máxima de 12.475 megavatios, ambos récords históricos. En junio, el consumo creció 6,49 % frente al mismo mes del año anterior. Para XM, el sistema que responde a esa demanda está operando al límite de su flexibilidad.
El Niño 2026-2027: una amenaza inminente
El fenómeno de El Niño 2026-2027 tiene una probabilidad de consolidación superior al 95 %, según los modelos climáticos. Hay un 63 % de posibilidad de que sea de intensidad muy fuerte entre noviembre de 2026 y enero de 2027, lo que lo situaría entre los más intensos desde 1950. Las anomalías de temperatura superficial del mar en la región Niño 3.4 ya muestran una tendencia ascendente que llegó a 1,7 °C al 17 de junio.
Eso significaría que menos lluvia conlleve menos agua en los embalses, y menos agua en los embalses implica que el sistema tiene que depender más de las plantas térmicas para generar electricidad. Ahí comienza el problema.
Embalses con menos reservas que en veranos anteriores
Los embalses del sistema tienen hoy 66 días de autonomía, es decir, si no llegara una sola gota de agua nueva, el sistema podría operar 66 días con lo almacenado. En el verano de 2015-2016, ese margen era de 87 días. En 2023-2024 era de 71. De modo que cada verano crítico encuentra los embalses con menos reserva relativa frente a una demanda que no para de crecer.
Parque térmico al límite histórico
Durante cuatro meses consecutivos, las plantas térmicas del país han generado por encima de 90 gigavatios-hora diarios en promedio. XM califica eso como una condición sin precedentes históricos. Y la presión no va a bajar: para el verano 2026-2027, el sistema necesita que las térmicas cubran aproximadamente 40 gigavatios-hora diarios adicionales frente a lo que generaban en el verano de 2015-2016, dado que la demanda creció en ese monto y los embalses no pueden cubrirlo solos.
La energía solar ayuda, pero no alcanza. El sistema integró 3.389 megavatios de capacidad solar (de cero que tenía en 2015), lo que aporta cerca de 20 gigavatios-hora diarios. Es un avance real, pero cubre solo la mitad del incremento de demanda. El resto lo deben poner las térmicas, que además dependen de combustibles cuyos precios y disponibilidad son variables.
Las proyecciones de XM indican que en los escenarios más críticos el sistema podría requerir hasta 439.000 millones de unidades térmicas británicas por día de gas natural durante 20 semanas, y hasta 23.580 barriles diarios de combustibles líquidos durante 21 semanas. Son números a los que el mercado de gas (hoy en disputa, como muestra el conflicto entre Canacol y Cerro Matoso) tendrá que responder.
El momento más delicado: dos gigantes fuera al mismo tiempo
El riesgo más concreto del próximo verano tiene nombre y fecha. Chivor, una de las centrales hidráulicas más grandes del país con 1.000 megavatios de capacidad total, solicitó mantenimiento de su segunda etapa (500 megavatios) entre el 16 de octubre de 2026 y el 10 de junio de 2027. Al mismo tiempo, Guavio (otra central hidráulica de 1.150 megavatios) realizará obras en su bocatoma que requerirán desocupar el embalse completamente entre septiembre y diciembre de 2026, operando después apenas a filo de agua según el caudal que llegue.
Chivor y Guavio son el corazón eléctrico del área oriental del país. Bogotá, Cundinamarca, Meta y Guaviare dependen de manera crítica de esas centrales. Según XM, la simultaneidad de esos dos mantenimientos configura un escenario inminente de “déficit de potencia a nivel sistémico” y la ausencia de proyectos de expansión de red en el área (que llevan años demorados) podría forzar racionamientos programados si los recursos no están disponibles.
36 restricciones de emergencia y una red que ya no tiene holgura
El sistema de transmisión tampoco está tranquilo. XM identifica 36 restricciones activas en emergencia y 48 adicionales en alerta. La mayoría se concentra en el Caribe (31 de las 36 restricciones de emergencia), donde la infraestructura de transformación está agotada y donde entre el 1 de abril y el 30 de junio se ejecutaron 165 instrucciones de desconexión de carga por sobrecargas.
Bolívar, Santa Marta, Valledupar y Barranquilla aparecen con restricciones que van desde sobrecargas en transformadores hasta bajas tensiones que hacen imposible realizar mantenimientos sin poner en riesgo el suministro. En el Nordeste, la red limita la capacidad de exportar energía a Venezuela. En el suroccidente, limita los intercambios con Ecuador.
Solo el 7,4 % de la meta de expansión
Se esperaba que en 2026 entraran al sistema 4.475 megavatios de nueva capacidad. A julio, han ingresado 331 (el 7,4 % de la meta). El 60 % de los 42 proyectos de expansión de la red de transmisión nacional presenta retrasos frente a su fecha de puesta en operación inicial. La última novedad comercial registrada fue el generador Rokra, de 9,9 megavatios, que entró en operación el 28 de junio.
Para dimensionar la brecha: el sistema necesitaría ingresar el equivalente a cuatro veces lo que ha entrado en los primeros seis meses, solo para cumplir la meta anual. Y eso en un contexto donde el déficit entre la energía firme disponible y la demanda proyectada para la vigencia 2026-2027 es de 3.906 gigavatios-hora anuales, el más alto de los tres años analizados.
Lo que puede pasar si todo sale mal
XM simuló 100 series hidrológicas distintas para estimar los riesgos. En dos de ellas (las más críticas) el sistema no puede cumplir los índices de confiabilidad regulatorios vigentes. Los embalses operarían por debajo de sus mínimos históricos, algunos cercanos al 0 % de volumen útil. El volumen de energía racionada en el evento crítico llegaría al 19,7 % de la demanda.
Ese es el escenario extremo, no el más probable. Pero que esté dentro del rango de posibilidades en un sistema que llevan décadas construyendo para evitarlo es, en sí mismo, la señal de alerta más seria del boletín.
El apagón de 1992 colapsó el crecimiento económico del país y dejó a cientos de miles de personas en la oscuridad por meses. Colombia no ha vuelto a vivir algo parecido. XM no señala que esto vaya a ocurrir; más bien advierte que el margen para que no ocurra se ha reducido al punto en que cualquier combinación desfavorable de hidrología, demanda y disponibilidad de plantas podría cerrarlo del todo.



