El ministro de Hacienda, Germán Ávila, confirmó este jueves 30 de abril de 2026 que el precio de la gasolina vuelve a subir en Colombia, con un impacto inmediato en los bolsillos de los ciudadanos. Desde este viernes 1 de mayo, el galón de gasolina corriente aumentará $400 en todo el país, como parte de una medida para reducir el déficit fiscal y mantener el equilibrio en las finanzas públicas.
El anuncio se realizó tras la reunión de la junta del Banco de la República, donde también se decidió mantener la tasa de interés en 11,25 %. Ávila defendió el incremento calificándolo como una decisión “responsable y conveniente” para el país. Con este ajuste, el precio promedio en 13 ciudades sube de $15.449 a $15.849 por galón.
Estrategia gradual para cerrar el déficit del FEPC
La medida se enmarca en una estrategia gradual del Gobierno nacional para cerrar el déficit del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC), un mecanismo que históricamente ha subsidiado el costo de los combustibles para evitar aumentos abruptos. El nuevo incremento se suma al registrado el pasado 1 de abril, cuando el Gobierno autorizó un alza de $375 por galón, impulsada por el comportamiento internacional del crudo Brent.
Precios por ciudad tras el aumento de mayo
El incremento no se refleja de manera uniforme en todo el territorio. Villavicencio encabeza la lista con el precio más alto, alcanzando los $16.391 por galón, seguida por Cali ($16.300) y Bogotá ($16.291). Estas ciudades lideran el ranking debido a factores logísticos y de abastecimiento. En contraste, Pasto ($13.887) y Cúcuta ($14.265) mantienen los valores más bajos del país, influenciados por su cercanía a zonas fronterizas y dinámicas comerciales particulares.
En Medellín, el precio sube a $16.211 por galón, mientras que en Bucaramanga se ubica en $16.049 y en Barranquilla en $15.924. En Cartagena, el valor queda en $15.881, lo que también representa un ajuste significativo para el transporte urbano y la cadena de distribución de bienes.
Impacto en la inflación y perspectivas
De acuerdo con la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG), estos incrementos responden a la necesidad de alinear los precios internos con las condiciones del mercado global. Analistas advierten que el encarecimiento de la gasolina podría tener efectos directos sobre la inflación, especialmente en sectores como el transporte y los alimentos. Aunque la tasa de interés se mantiene estable, el nuevo ajuste introduce presiones adicionales que podrían frenar la desaceleración de los precios en los próximos meses.



