Importaciones de GLP se disparan al 39% en cuatro años por caída en producción de Ecopetrol
Importaciones de GLP suben al 39% por menor producción de Ecopetrol

Importaciones de GLP alcanzan el 39% tras cuatro años de crecimiento acelerado

Un informe detallado de la Asociación Colombiana del GLP (Gasnova) ha revelado cifras alarmantes sobre el mercado energético colombiano. Las importaciones de gas licuado de petróleo, conocido comúnmente como gas de pipetas, experimentaron un incremento extraordinario en los últimos cuatro años, pasando de representar apenas el 3 por ciento de la oferta total en 2021 a alcanzar un significativo 39 por ciento en 2025.

Caída en la producción nacional como factor determinante

Este aumento dramático en las importaciones tiene su origen principal en la reducción de la producción de GLP por parte de Ecopetrol. Históricamente, la empresa estatal había sido el principal abastecedor del mercado, cubriendo hasta el 82 por ciento de la demanda nacional. Sin embargo, en 2025 su participación se desplomó hasta el 53 por ciento, generando un vacío que ha sido llenado por importaciones.

La situación se agrava al considerar que otros productores nacionales también han disminuido sus aportes, pasando del 13 por ciento en 2023 a un modesto 8 por ciento en 2025. Este doble golpe a la producción local ha creado una dependencia creciente de fuentes externas para satisfacer las necesidades energéticas del país.

Campos petroleros en declinación acelerada

El panorama se vuelve aún más preocupante al analizar la situación de los campos petroleros que sostienen la producción nacional. Cusiana y Cupiagua, que actualmente proveen el 55 por ciento de la oferta nacional de GLP, enfrentan una declinación pronunciada en su capacidad productiva.

  • Entre 2026 y 2029, se proyecta que la producción de Cusiana caerá en un alarmante 90 por ciento.
  • Durante el mismo período, la producción de Cupiagua disminuirá en un 40 por ciento.

Estas proyecciones indican que la presión sobre las importaciones continuará aumentando en los próximos años, sin perspectivas inmediatas de recuperación en la producción nacional.

Demanda en crecimiento y proyecciones futuras

Mientras la oferta nacional disminuye, la demanda de GLP continúa expandiéndose. En 2025, el consumo registró un incremento del 7,6 por ciento respecto al año anterior, impulsado principalmente por los sectores industrial y comercial, que crecieron un impresionante 16,2 por ciento. El sector residencial, aunque con un ritmo más moderado, también aumentó su consumo en un 2,5 por ciento.

Alejandro Martínez Villegas, presidente de Gasnova, explicó que "el sector del GLP evidencia un crecimiento en la demanda desde finales de 2023, impulsado principalmente por los sectores industrial y comercial".

Las proyecciones de Gasnova son contundentes: si la demanda crece apenas un 5 por ciento, para 2027 las importaciones ya representarán más de la mitad del consumo nacional (51 por ciento), y para 2030 alcanzarán un preocupante 65 por ciento.

Escasez de gas natural como factor adicional

La situación se complica aún más por la escasez de gas natural que afecta al país desde 2024. Ante la falta de este recurso energético, la industria ha tenido que sustituir aproximadamente 38 GBTUD, y el GLP ha cubierto el 50 por ciento de esa necesidad de sustitución.

Esta doble presión -menor producción nacional y mayor demanda por sustitución de gas natural- ha creado un escenario perfecto para el crecimiento acelerado de las importaciones.

Respuesta del sector privado y proyectos de infraestructura

Ante este panorama desafiante, varias empresas del sector energético han iniciado proyectos de ampliación de infraestructura desde 2017. Estos proyectos buscan aumentar la capacidad de importación para compensar la declinación de la oferta nacional de GLP y atender los incrementos anticipados en la demanda.

Los sectores industrial y comercial, que ya muestran crecimientos significativos en su consumo, son los principales destinatarios de estos esfuerzos de ampliación de capacidad. La industria anticipa que la demanda continuará aumentando debido a la declinación de la oferta nacional de gas natural, creando un ciclo de dependencia de importaciones que parece difícil de romper en el corto y mediano plazo.