Superservicios intensifica vigilancia sobre comercialización de gas para proteger a usuarios
La Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios anunció este miércoles 4 de marzo de 2026 una serie de medidas regulatorias para controlar la compra y reventa sucesiva de gas combustible por redes, luego de detectar que esta práctica genera sobrecostos significativos que terminan siendo trasladados a los usuarios finales.
Multa millonaria y análisis del mercado secundario
El ente de control reveló que impuso una multa de $600 millones a la empresa CNE Oil Gas por incumplir regulaciones establecidas en el sector. Esta sanción se produce en el marco de una revisión exhaustiva al segmento de comercializadores puros de Gas Combustible por Redes (GxR), donde se identificaron prácticas que afectan la eficiencia económica del servicio público.
"Evidenciamos una alta concentración de ingresos, un modelo de negocio altamente dependiente del costo de adquisición del gas y una dinámica creciente de compra y reventa sucesiva en el mercado secundario", explicó la Superintendencia en un comunicado oficial.
Cifras preocupantes en la comercialización pura
Según el último informe del organismo, los ingresos totales por comercialización de gas en 2024 alcanzaron los $3,23 billones, con una utilidad neta de $122.800 millones. Estas cifras representan un aumento considerable frente a 2023, cuando los ingresos fueron de $2,99 billones y la utilidad neta de $174.700 millones.
"Este valor de utilidad neta es una cifra significativa que es trasladada a los usuarios finales de gas por redes, únicamente por la dinámica de comercialización pura", precisó la entidad, añadiendo que cuando esta actividad se limita a la compra y reventa en el mercado secundario sin agregar valor operativo, logístico o de gestión de riesgo, se generan escalonamientos injustificados en el precio final.
Impacto directo en los consumidores
Desde la perspectiva del usuario, cada eslabón adicional en la cadena de comercialización tiene el potencial de trasladar costos adicionales al precio final que pagan los hogares colombianos. "Cada intermediación innecesaria afecta la eficiencia económica del servicio público domiciliario", enfatizó la Superintendencia.
Aunque la intermediación es una actividad que vigila principalmente la Comisión de Regulación de Energía y Gas (Creg), Superservicios advirtió que no se puede permitir que ningún eslabón de la cadena influya en la ampliación injustificada del precio final al usuario.
Nuevas medidas de control y seguimiento
Entre las acciones anunciadas, el ente de control confirmó que hará seguimiento específico a la compra y reventa sucesiva de gas, analizando si esta actividad contribuye realmente a la eficiencia del mercado o si genera sobrecostos acumulados en la cadena de suministro.
Además, supervisará la trazabilidad del precio desde el productor hasta el usuario final, "identificando el número de intermediaciones y su efecto concreto en los costos finales". La entidad también revisará el comportamiento del diferencial comercial y la coherencia económica de los márgenes de utilidad reportados por las empresas comercializadoras.
Propuestas regulatorias para el sector
Como parte de su intervención, Superservicios planteó varias propuestas regulatorias clave:
- Implementar mecanismos que eviten encadenamientos excesivos de intermediación cuando no acrediten eficiencia efectiva
- Incentivar esquemas de contratación directa que permitan reducir intermediaciones innecesarias
- Reforzar el estudio sobre el principio de eficiencia económica del servicio público de gas combustible
- Establecer controles más estrictos sobre los márgenes de comercialización pura
Estas medidas buscan garantizar que los usuarios finales no continúen subsidiando prácticas comerciales que no agregan valor real al servicio de gas por redes, especialmente en un contexto donde el costo de vida y los servicios públicos representan una carga significativa para los hogares colombianos.
