Banco Central de Uruguay profundiza flexibilización monetaria con nuevo recorte de tasas
El Banco Central de Uruguay (BCU) anunció este miércoles 4 de marzo de 2026 una nueva reducción en su tasa de política monetaria, llevándola a un 5,75% desde el nivel anterior. Esta decisión representa una disminución de tres cuartos de punto porcentual y consolida la extensión del ciclo de flexibilización monetaria que la autoridad monetaria viene implementando desde mediados del año pasado.
Contexto inflacionario y riesgos económicos
La medida se produce en un escenario donde la inflación uruguaya se mantiene persistentemente por debajo de la meta oficial del 4,5%. Según los datos más recientes, el aumento de los precios al consumidor ha estado inferior a este objetivo durante seis meses consecutivos, alcanzando incluso un mínimo de dos décadas del 3,5% en enero de 2026.
El banco central identificó como principal riesgo económico la posibilidad de que la inflación continúe cayendo por debajo de su objetivo durante el horizonte de política monetaria de 24 meses. En un comunicado oficial, el Comité de Política Monetaria señaló que "se mantienen los factores de base que han favorecido el escenario desinflacionario en Uruguay", justificando así la decisión unánime del Directorio del BCU.
Evolución del ciclo de flexibilización
Este último recorte se suma a una serie de medidas similares implementadas desde julio de 2025:
- El actual ciclo de flexibilización monetaria comenzó en julio de 2025
- Se han realizado siete reducciones de tasas en total
- El recorte acumulado alcanza los 350 puntos básicos
- En enero de 2026 ya se había producido una reducción de 100 puntos básicos que sorprendió a los inversionistas
Factores externos y apreciación cambiaria
La situación monetaria internacional ha jugado un papel significativo en este contexto. Mientras el dólar estadounidense se ha debilitado debido a las tensiones comerciales globales, la moneda uruguaya ha experimentado una apreciación del 9% frente a la divisa norteamericana durante el último año. Esta fortaleza cambiaria ha contribuido adicionalmente al enfriamiento de los precios en la economía del país sudamericano.
La decisión del BCU refleja una estrategia monetaria proactiva frente a un entorno económico complejo, donde las autoridades buscan equilibrar el estímulo a la actividad económica con el mantenimiento de la estabilidad de precios a mediano plazo.
