La Cámara de la Industria de Motocicletas de la ANDI lanzó una nueva alerta sobre la transformación de las modalidades de fraude asociadas a la compra de motocicletas en Colombia. El gremio reporta cerca de 3.000 casos en los últimos años, y advierte que los delincuentes utilizan herramientas cada vez más sofisticadas para hacerse pasar por concesionarios y marcas reconocidas, afectando a miles de compradores.
Modalidades de fraude en evolución
Según Iván Darío García, director ejecutivo de la Cámara de la Industria de Motocicletas de la ANDI, los delincuentes aprovechan la alta demanda de ciertos modelos. “Cuando una moto tiene alta demanda y baja disponibilidad, aumenta el riesgo de que las personas acudan a canales no autorizados y terminen siendo víctimas de fraude”, explicó.
Entre 2021 y 2022 predominaban hurtos aislados y abusos de confianza. Sin embargo, el fenómeno ha evolucionado hacia esquemas más complejos. En 2024 aparecieron cartas de crédito falsas, facturas adulteradas, cheques modificados y suplantación de marcas. Entre 2025 y 2026, la industria identificó un salto en la sofisticación: los delincuentes crean ubicaciones falsas en Google cerca de concesionarios reales, utilizan fotografías auténticas, suplantan asesores comerciales y diseñan páginas web que imitan la identidad visual de marcas autorizadas. Incluso modifican documentos enviados por WhatsApp para dar apariencia de legalidad.
Google y WhatsApp: las herramientas del engaño
“Estamos viendo una transformación del fraude. Antes el riesgo estaba en una oferta sospechosa, hoy los delincuentes pueden aparecer en buscadores como Google como si fueran un concesionario legítimo, utilizar imágenes reales y documentos aparentemente válidos. Eso hace que la prevención y la verificación sean más importantes que nunca”, señaló García.
Las cifras muestran la magnitud del fenómeno: casi uno de cada dos fraudes reportados entre enero de 2025 y mayo de 2026 tuvo origen en perfiles falsos de Google complementados con conversaciones por WhatsApp. Además, el 30% de los casos identificados involucran pagos solicitados a billeteras digitales como Nequi o Daviplata.
Las motos más buscadas, en la mira
Los datos evidencian que las organizaciones criminales concentran sus esfuerzos en motocicletas con alta demanda y disponibilidad limitada. Categorías como Scooter, Doble Propósito y especialmente las Street aparecen con frecuencia entre los reportes. Las motos de hasta 200 centímetros cúbicos concentran aproximadamente la mitad de las denuncias registradas. El resto se distribuye entre fraudes asociados a repuestos, servicios de mantenimiento y motocicletas de mayor cilindraje. La industria ha identificado más de 25 sitios web fraudulentos relacionados con marcas y concesionarios del sector.
Medellín lidera los reportes, pero el riesgo se extiende
Entre mediados de 2023 y abril de 2026, una de las ensambladoras consultadas identificó que el 48% de los reportes se concentró en Medellín. Cali representó el 28% y Bogotá el 24%. No obstante, el gremio también identificó una concentración relevante de casos en municipios de Córdoba, lo que indica que estas modalidades ya no están limitadas a los grandes centros urbanos.
Frente a este panorama, las empresas han reforzado acciones de monitoreo digital, denuncias, campañas de prevención y solicitudes a plataformas tecnológicas para eliminar perfiles y ubicaciones fraudulentas. “Cada caso de fraude representa a una persona o una familia que pierde recursos construidos con esfuerzo. Por eso, el llamado es a verificar siempre la información antes de realizar pagos y utilizar únicamente canales oficiales. Una validación de pocos minutos puede evitar pérdidas económicas muy importantes”, concluyó García.
Para el sector, el desafío ahora pasa por fortalecer la cultura de verificación entre los consumidores y aumentar los controles sobre el uso fraudulento de plataformas digitales. En un mercado donde millones de colombianos dependen de la motocicleta para trabajar, estudiar o emprender, evitar estas estafas se ha convertido en una tarea que involucra tanto a empresas como a ciudadanos.



