La inflación en Estados Unidos continuó acelerándose en mayo y superó el 4,0% por primera vez en tres años, impulsada por el conflicto en Oriente Medio que elevó los precios de la energía. Esto mantiene intacta la posibilidad de que la Reserva Federal (Fed) suba las tasas de interés este año.
Sin embargo, los precios del petróleo cayeron el jueves a niveles previos a la guerra tras la firma de un acuerdo de paz preliminar entre Estados Unidos e Irán, lo que sugiere que la inflación podría haber alcanzado su punto máximo en mayo o estar cerca de hacerlo.
Inflación de servicios contrarresta caída del petróleo
Si bien la bajada de los precios del petróleo podría frenar la inflación de los bienes, esto podría verse contrarrestado por el encarecimiento de los servicios. Los economistas prevén que la inflación general se mantenga alta al menos por un tiempo. Los mercados financieros anticipan que el banco central estadounidense subirá las tasas de interés en septiembre.
"La inflación de los precios del PCE sigue siendo demasiado alta y mantendrá a la Fed a la espera, sopesando una posible subida de tasas en las próximas reuniones", dijo Scott Anderson, economista jefe para EE.UU. de BMO Capital Markets. "La inflación de los servicios fue incluso superior a la de los bienes el mes pasado y no se verá fácilmente frenada por la caída de los precios de la energía. La lucha entre los 'halcones' y las 'palomas' seguirá siendo, sin duda, intensa".
Datos del índice PCE
El índice de precios de los gastos de consumo personal (PCE) se disparó 4,1% en los 12 meses a mayo, el mayor incremento y la primera medición sobre 4,0% desde abril de 2023, según la Oficina de Análisis Económico del Departamento de Comercio. La inflación del PCE había sido de 3,8% en abril. Los economistas encuestados por Reuters habían pronosticado que la inflación del PCE avanzaría 4,1% interanual. El índice subió 0,4% mensual, igual que en abril.
La guerra liderada por Estados Unidos contra Irán impulsó los precios del petróleo, elevando los precios de la gasolina, ya que Teherán tomó el control del estrecho de Ormuz. Washington anunció el jueves que los envíos a través del estrecho se acercaban a los niveles previos al conflicto, lo que hizo bajar los precios del petróleo. Los consumidores ya enfrentaban precios más altos debido a los aranceles de importación de Trump.
Excluyendo alimentos y energía, el índice de precios del PCE subyacente aumentó 3,4% interanual en mayo, tras 3,3% en abril, y avanzó 0,3% mensual, igual que en abril. La Fed utiliza estos indicadores para fijar su objetivo de inflación de 2%.
Política monetaria de la Fed
La semana pasada, la Fed mantuvo su tasa de interés de referencia en el rango de 3,50% a 3,75%, pero las proyecciones trimestrales mostraron que los responsables de la política monetaria esperaban subir los costos de financiación este año, ante la creciente preocupación por la inflación.
Consumidores aumentan el gasto pese a inflación
A pesar de la alta inflación, los consumidores aumentaron su gasto en mayo gracias a mayores devoluciones de impuestos y al repunte del mercado bursátil, que amortiguaron el impacto del encarecimiento del combustible. Los hogares también recurrieron a sus ahorros. El gasto de los consumidores, que representa más de dos tercios de la actividad económica, se disparó 0,7% en mayo, tras subir 0,4% en abril. Aunque parte del aumento refleja la subida de precios, el consumo parece acelerarse en el segundo trimestre, tras estancarse en el primero.
Sin embargo, dado que la inflación supera el aumento salarial, la temporada de declaración de renta ha terminado y los ahorros se agotan, los economistas prevén que los hogares reduzcan el gasto en el tercer trimestre. Por ahora, los consumidores se suman a las empresas para impulsar la economía.
Otro informe de la Oficina del Censo reveló que los pedidos de bienes de capital no destinados a la defensa, excluidas aeronaves, aumentaron 1,6% en mayo, tras descender 0,7% en abril. Sin embargo, parte del alza se debió al incremento de precios, especialmente en chips de memoria. Las empresas están intensificando la inversión en inteligencia artificial, impulsando la demanda de equipos de procesamiento, lo que mitiga el impacto del conflicto en Oriente Medio sobre el sector manufacturero.



