Cada dos o tres meses, las búsquedas en internet sobre tendencias capilares aumentan, fenómeno conocido como 'ciclo de retoque'. Con la llegada de la primavera, muchas mujeres optan por looks naturales hacia los castaños, y técnicas como el balayage ganan popularidad por su fácil mantenimiento ante factores como el sol, la playa y la piscina.
Según el informe Hair Care & Trends 2026 de Trendo.mx, el 80 % de la población en Latinoamérica tiene el cabello negro o café oscuro de nacimiento, pero busca cambiarlo. Teñirse el cabello va más allá de seguir estándares de belleza; es una declaración de identidad. En este contexto, las mechas siguen siendo uno de los tintes más solicitados, destacando tres estilos: babylights, balayage y highlights.
El experto en coloración del salón Sovrano explica que los highlights son mechas marcadas desde la raíz, ideales para un cambio visible y mayor contraste. Las babylights, en cambio, son más finas y delicadas, creando un efecto natural y sofisticado, como aclarado por el sol. El balayage se concentra en medios y puntas, logrando un degradado suave sin marcar la raíz.
De acuerdo con Garnier, las técnicas difieren: el balayage es una técnica de coloración gradual, mientras que las babylights son un tipo de coloración. El resultado final también varía: las babylights lucen en toda la melena, mientras que el balayage es visible desde la mitad hacia abajo. Los expertos recomiendan babylights para melenas rubias o castañas claras y para disimular canas, mientras que el balayage se aplica mejor en cabellos más oscuros.
Según L'Oréal, es posible mezclar técnicas: primero aplicar balayage y luego babylights en la zona media para aportar destellos de luz. Esta combinación hace que el color dure más tiempo, ya que el contraste es más sutil y se requiere menos retoque. La elección final depende del gusto personal, el estilo deseado y el mantenimiento que la cliente busque.



