Fondo de Ahorro Pensional enfrenta riesgo de desfinanciamiento por cambios del Gobierno Petro
Los ajustes que prepara el Gobierno Nacional al sistema pensional, a través de un borrador de decreto del Ministerio de Trabajo recientemente conocido, han generado una nueva discusión sobre el impacto que estas decisiones tendrían en el funcionamiento del Fondo de Ahorro del Pilar Contributivo (FAPC), pieza fundamental del nuevo modelo que pretende establecer el presidente Gustavo Petro desde hace dos años.
Traslado inmediato de recursos
De acuerdo con un análisis reciente de la Asociación Nacional de Instituciones Financieras (Anif), el ajuste en las reglas de traslado de recursos desde las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) hacia Colpensiones alteraría la acumulación inicial de ahorro prevista para el nuevo esquema. El documento establece que las AFP deberán transferir saldos acumulados de los afiliados que ejercieron la oportunidad de traslado desde el Régimen de Ahorro Individual con Solidaridad (RAIS) hacia el régimen administrado por Colpensiones, fijando un plazo máximo de 15 días hábiles para efectuar estos movimientos.
En la práctica, esta medida implicaría un traslado cercano a los 25 billones de pesos, lo que llevaría a que este fondo comience sus operaciones desfinanciado, generando así una fuerte presión en las cuentas fiscales del Estado colombiano.
Consecuencias en la capitalización inicial
En el diseño original de la reforma pensional, los recursos tenían un papel clave en la etapa inicial del sistema. La lógica era que el fondo pudiera acumular ahorro en sus primeros años de operación, generando rendimientos que contribuyeran a fortalecer la sostenibilidad del sistema antes de que aumenten las presiones derivadas del envejecimiento poblacional.
Sin embargo, el cambio que plantea el decreto alteraría ese proceso fundamental. Los recursos que hoy se están ahorrando para financiar las pensiones futuras pasarían directamente a Colpensiones y se utilizarían para cubrir obligaciones actuales del sistema. "Los recursos que hoy se están ahorrando para pagar las pensiones de mañana ingresarían directamente a Colpensiones y se utilizarían para financiar el pago de mesadas actuales", señala el documento de análisis.
Impacto fiscal a corto y largo plazo
Anif sostiene que este giro tiene efectos inmediatos sobre la caja del Gobierno, dado que al destinarse a cubrir el gasto pensional corriente, se reducirían temporalmente las transferencias que el Presupuesto General de la Nación debe hacer para financiar las mesadas. Dicho de forma simple, esto significa que, en el corto plazo, el Estado obtendría un alivio fiscal derivado de la utilización de esos recursos.
No obstante, los analistas advierten que ese beneficio sería transitorio y podría tener implicaciones significativas hacia adelante. La razón es que el fondo de ahorro estaba diseñado para acumular reservas en los primeros años del sistema, permitiendo que el capital invertido generara rendimientos que ayudaran a enfrentar las obligaciones pensionales en el largo plazo.
Si esa etapa de capitalización se reduce, el fondo pierde una fuente importante de fortalecimiento financiero desde el inicio. Las estimaciones muestran que el impacto sería visible desde el arranque mismo del sistema y se calcula que el nivel de ahorro del fondo en 2026 sería menor frente al escenario contemplado originalmente en la reforma pensional.
Proyecciones preocupantes
Otro de los elementos que llama la atención del informe es que, según las proyecciones, hacia 2030 la diferencia alcanzaría los 15,2 billones de pesos. Esto implica que el fondo contaría con menos recursos disponibles para generar rendimientos y para suavizar el impacto que tendrá el envejecimiento poblacional sobre las finanzas del sistema.
Con esto en el panorama, el fondo podría comenzar su operación en condiciones más débiles de lo previsto, ya que al contar con un menor nivel de capitalización inicial, su capacidad para acumular reservas y generar retornos se vería limitada. En el largo plazo, esto podría traducirse en mayores presiones fiscales para el Estado colombiano.
La pérdida de capitalización temprana "debilita su capacidad de generar rendimientos y de suavizar el impacto del envejecimiento poblacional sobre las finanzas públicas", un elemento que resulta clave en la discusión, pues el objetivo central del fondo es precisamente servir como mecanismo de estabilización financiera para el sistema pensional en el futuro.
Riesgos adicionales
Los expertos agregan que cuando los recursos del fondo se terminen, "la diferencia deberá cubrirse con asignaciones desde el Presupuesto General de la Nación", lo cual abre la puerta a que, en el futuro, el Estado tenga que recurrir a:
- Mayores ingresos tributarios
- Ajustes en el gasto público
- Un incremento en el endeudamiento para cubrir las obligaciones pensionales
A este panorama se suman posibles efectos sobre los mercados financieros, ya que el traslado de recursos desde las AFP hacia el sistema público también podría modificar la dinámica del mercado de deuda pública. Los fondos de pensiones han sido tradicionalmente actores relevantes en la demanda de títulos emitidos por el Gobierno, por lo que el cambio en el manejo de estos recursos podría "presionar el mercado de deuda pública y el costo de financiamiento del Gobierno".
La discusión no se limita a la liberación de caja que podría obtener el Gobierno en los próximos años, sino en el verdadero debate sobre los efectos de utilizar hoy recursos destinados a financiar pensiones futuras, una decisión que podría debilitar la solidez del nuevo sistema pensional desde su punto de partida.
