Decreto de traslados pensionales amenaza con restar $15 billones al ahorro del fondo en 2030
Un borrador de decreto publicado recientemente por el Ministerio de Trabajo podría modificar de forma significativa el manejo de los recursos pensionales en Colombia. La propuesta establece nuevas reglas para el traslado de afiliados desde el Régimen de Ahorro Individual con Solidaridad (Raris), administrado por los fondos privados, hacia el Régimen de Prima Media gestionado por Colpensiones.
Cambios en los plazos de transferencia
El documento determina que las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) deberán transferir la totalidad de los saldos acumulados de los afiliados que ejerzan la opción de traslado en un plazo máximo de 15 días hábiles. Esta norma aplica independientemente de si los afiliados ya consolidaron o no su derecho pensional.
En la práctica, esta medida implicaría el movimiento inmediato de cerca de $25 billones hacia Colpensiones. Aunque el objetivo declarado es alinear la administración de recursos con el régimen que asume el riesgo pensional, el cambio presenta implicaciones profundas para el funcionamiento del sistema.
Impacto en el Fondo de Ahorro del Pilar Contributivo
Uno de los efectos más significativos recaería sobre el Fondo de Ahorro del Pilar Contributivo (Fapc), creado en la reforma pensional para acumular recursos que permitan financiar las obligaciones futuras del sistema. Según el diseño original de la reforma, los recursos provenientes de los traslados debían mantenerse invertidos durante varios años para fortalecer el Fapc y generar rendimientos antes de iniciar la etapa de desacumulación asociada al envejecimiento poblacional.
Sin embargo, con el decreto propuesto, esos recursos ingresarían directamente a Colpensiones y se utilizarían para financiar el pago de pensiones actuales. José Ignacio López, presidente de Anif, alertó que esto generaría un alivio fiscal de corto plazo para el Gobierno, reduciendo temporalmente las transferencias presupuestales para cubrir el pago de mesadas.
Consecuencias a largo plazo y estimaciones preocupantes
No obstante, el efecto podría invertirse dramáticamente en el largo plazo, pues se reduciría sustancialmente la acumulación de reservas destinadas a cubrir obligaciones pensionales futuras. Las estimaciones del gremio indican que, de aplicarse el traslado inmediato de recursos, el Fapc comenzaría su operación con un nivel de ahorro significativamente menor al previsto originalmente.
Las proyecciones son alarmantes:
- En 2026, el fondo tendría cerca de $5 billones menos frente al escenario originalmente planteado
- Hacia 2030, la diferencia acumulada podría alcanzar los $15,2 billones
La menor capitalización inicial también limitaría severamente la capacidad del fondo para generar rendimientos en sus primeros años de funcionamiento, lo que podría acelerar el momento en que se agoten sus recursos. En ese escenario, el faltante tendría que cubrirse con recursos del Presupuesto General de la Nación, generando mayores presiones fiscales que eventualmente se traducirían en impuestos adicionales o ajustes en el gasto público.
Debate sobre sostenibilidad del sistema
Así, aunque la medida podría representar un alivio temporal para las finanzas del Gobierno, el debate se centra en sus efectos de largo plazo sobre la sostenibilidad del sistema pensional colombiano. Utilizar hoy recursos destinados a financiar pensiones futuras podría debilitar la acumulación de reservas del nuevo esquema desde su etapa inicial, comprometiendo la estabilidad financiera del sistema a medida que la población envejece.
La discusión sobre este borrador de decreto pone en evidencia las tensiones entre las necesidades fiscales inmediatas y la planificación a largo plazo requerida para garantizar la viabilidad del sistema de pensiones en Colombia.
