Emiratos Árabes Unidos (EAU) anunció este martes su salida de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y de la alianza OPEP+, con vigencia a partir del 1 de mayo. La decisión, confirmada por la agencia estatal Wam, sacude al mayor bloque exportador de crudo del mundo y representa un duro golpe para Arabia Saudita, su miembro líder.
Contexto de la decisión
El ministro de Energía e Infraestructura de EAU, Suhail bin Mohamed Al Mazrouei, describió la medida como una evolución política "alineada con los fundamentos del mercado a largo plazo". En un comunicado oficial, Abu Dabi enmarcó la decisión en términos de soberanía energética y visión estratégica: "Esta decisión se alinea con la visión estratégica y económica a largo plazo de Emiratos Árabes Unidos y con el desarrollo de su sector energético, lo que incluye acelerar la inversión en la producción energética nacional".
Impacto en el mercado global
La OPEP, junto con la OPEP+ —que incluye a Rusia—, controla aproximadamente el 36 % de la producción mundial de crudo y cerca del 80 % de las reservas probadas totales del planeta. Aunque EAU aporta entre un 3 % y un 4 % del suministro global, su peso estratégico es significativo al ser uno de los diez mayores productores del mundo. La salida de un miembro tan influyente marca uno de los momentos más disruptivos en la historia reciente de la organización, fundada en 1960 por Arabia Saudita, Irán, Iraq, Venezuela y Kuwait.
Reacción del mercado petrolero
Este martes, los precios del petróleo subieron más de un 2 %, impulsados también por la expectativa en torno a una propuesta iraní que reabriría el estratégico estrecho de Ormuz. El crudo Brent del mar del Norte, referencia internacional, avanzó un 2,7 % hasta los 111,17 dólares por barril, superando nuevamente la barrera de los 110 dólares. Su equivalente estadounidense, el West Texas Intermediate (WTI), subió un 2,5 %, hasta los 98,78 dólares.
Declaraciones del ministro
El ministro Al Mazrouei publicó su posición en su cuenta de X con un tono agradecido pero firme. Reconoció "décadas de cooperación constructiva" desde que Abu Dabi se unió a la OPEP en 1967 —cuatro años antes de la fundación de EAU como país unificado en 1971— y reafirmó el compromiso de su país con la estabilidad de los mercados globales. "Seguimos comprometidos con la seguridad energética, proporcionando un suministro fiable, responsable y con menor huella de carbono, al tiempo que respaldamos la estabilidad de los mercados mundiales", declaró.
Implicaciones geopolíticas
La salida de EAU debilita la cohesión del bloque exportador y abre interrogantes sobre el futuro de la coordinación de la oferta petrolera mundial. Analistas señalan que esta decisión podría incentivar a otros miembros a buscar mayor autonomía en sus políticas de producción, especialmente en un contexto de transición energética y tensiones geopolíticas en Medio Oriente.



