La Organización de Países Exportadores de Petróleo (Opep) mantuvo el jueves su previsión de un sólido crecimiento de la demanda mundial de petróleo para los próximos cuatro años y revisó al alza sus proyecciones a más largo plazo, citando un cambio global hacia políticas más favorables al uso del crudo. El organismo señaló que no hay indicios de que la demanda vaya a alcanzar su punto máximo.
Previsiones de demanda hasta 2030 y 2050
Según el informe "Perspectivas del Petróleo Mundial 2026", al que tuvo acceso Reuters, la demanda mundial aumentará hasta los 113,3 millones de barriles por día (bpd) en 2030, frente a los 105,1 millones de bpd de 2025. La cifra para 2025 apenas ha variado, y la previsión para 2030 se mantiene sin cambios respecto al informe del año pasado.
A más largo plazo, la Opep prevé que la demanda petrolera mundial alcance los 124 millones de bpd en 2050, frente a los 122,9 millones de bpd previstos en el informe anterior, y reiteró su opinión de que no se vislumbra un pico de demanda en el horizonte.
Contexto geopolítico y cambios en políticas
El informe se publica en un momento en que la Opep enfrenta retos sin precedentes en 2026, ya que la guerra de Irán ha obligado a los exportadores del golfo Pérsico a realizar enormes recortes en sus exportaciones, mientras Emiratos Árabes Unidos, miembro de la Opep durante casi 60 años, abandonó el grupo.
La Opep indicó que los cambios en las políticas gubernamentales de Estados Unidos, Europa y otros lugares, así como el crecimiento a largo plazo en India, Oriente Medio, África y América Latina, impulsarán la expansión de la demanda, a pesar de los "impresionantes avances" de China en su transición hacia las energías renovables.
"La mayor atención prestada a la seguridad energética y a la asequibilidad de la energía ha transformado el panorama de la política energética en todo el mundo", señaló la Opep en el informe. "Esto se refleja en ajustes y cambios de rumbo en las políticas, que se espera que respalden la demanda de petróleo a medio y largo plazo".
La Opep citó, por ejemplo, una adopción de los vehículos eléctricos en Europa más lenta de lo esperado, así como los cambios en las políticas del Gobierno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que afectan al apoyo a las energías renovables, los vehículos eléctricos y las normas de eficiencia energética.
Comparación con la AIE y producción estadounidense
Por el contrario, la Agencia Internacional de la Energía (AIE) afirmó en noviembre que la demanda petrolera alcanzará los 113 millones de bpd a mediados de siglo. Aunque la previsión de la AIE para 2050 es muy inferior a la de la Opep, la agencia había previsto anteriormente que la demanda alcanzara su pico en 2029.
Según los datos de seguimiento de buques, Estados Unidos se ha convertido en el mayor exportador mundial de petróleo en 2026, lo que refleja el auge de su producción impulsado por el esquisto y las interrupciones en las exportaciones de Arabia Saudita y Rusia provocadas por guerras y sanciones.
La Opep, sin embargo, señaló que es probable que la producción estadounidense de crudo "tight" —otro término para referirse al esquisto— alcance su punto máximo en 2025, con algo más de 9 millones de bpd, y prevé un crecimiento modesto de la oferta total de líquidos de Estados Unidos de 400.000 bpd hasta 2030, seguido de una estabilización del bombeo.
El informe prevé que la producción de los países ajenos a la Opep+ —el grupo más amplio que incluye a los miembros de la Opep, además de Rusia y otros aliados— alcance su punto máximo a partir de principios de la década de 2030.
Inversiones necesarias
La Opep ha venido reclamando una mayor inversión en la industria petrolera y ha señalado que el sector necesita una inversión de US$17,7 billones hasta 2050, frente a los US$18,2 billones estimados el año pasado.



