El precio del petróleo en Estados Unidos volvió a dispararse este miércoles en medio de las crecientes tensiones geopolíticas entre Washington y Teherán. El crudo intermedio de Texas (WTI), referencia para el mercado estadounidense, subía 4% y se negociaba en 103,9 dólares por barril, impulsado por la incertidumbre alrededor del estrecho de Ormuz y el estancamiento de las conversaciones entre ambos países.
Hacia las 09:00 de la mañana, hora local de Nueva York, los contratos futuros del WTI para entrega en junio avanzaban cerca de 4 dólares frente al cierre anterior. El martes, el petróleo había terminado la jornada en 99,93 dólares por barril, pero la tensión diplomática volvió a presionar al mercado energético internacional.
El nuevo repunte ocurre en un contexto marcado por la falta de avances en las negociaciones impulsadas por Estados Unidos para alcanzar un acuerdo con Irán. El presidente estadounidense, Donald Trump, elevó aún más la presión este miércoles tras publicar un mensaje en su red Truth Social criticando duramente la posición iraní.
“Irán no logra ponerse de acuerdo” ni “sabe cómo firmar un acuerdo no nuclear”, escribió Trump en la plataforma, donde además instó a Teherán a “espabilar pronto”. El mensaje estuvo acompañado por una imagen simulada en la que aparece armado, usando gafas oscuras y rodeado de explosiones, junto a la frase “¡NO MÁS SR. AMABLE!”.
Las declaraciones fueron interpretadas por los mercados como una señal de endurecimiento en la postura estadounidense frente a Irán, especialmente después de que las conversaciones diplomáticas entraran nuevamente en punto muerto durante los últimos días.
Bloqueo del estrecho de Ormuz mantiene presión sobre el precio del crudo
La situación alrededor del estrecho de Ormuz continúa siendo uno de los principales factores de preocupación para los inversionistas energéticos. Varios medios estadounidenses informaron este miércoles que Trump habría ordenado a sus asesores prepararse para un eventual bloqueo prolongado de la vía marítima estratégica.
El estrecho de Ormuz tiene una relevancia crítica para el mercado energético mundial. Antes del actual escenario de tensión, por esa ruta transitaba cerca del 20% del petróleo comercializado globalmente, convirtiéndose en uno de los corredores más sensibles para la estabilidad de los precios internacionales del crudo.
La preocupación aumentó luego de conocerse reportes sobre una reunión sostenida el lunes entre Trump y su equipo de Seguridad Nacional. Según información divulgada por CNN, el mandatario habría dejado claro que no estaría dispuesto a aceptar una propuesta iraní para levantar el bloqueo naval impuesto sobre sus costas sin garantías adicionales.
Entre las condiciones planteadas por Washington aparecen compromisos relacionados con el programa nuclear iraní y el manejo de las reservas de uranio enriquecido. De acuerdo con el reporte, Trump considera insuficiente cualquier acuerdo que no permita mostrar avances concretos frente a la capacidad nuclear de Teherán.
La reapertura del estrecho sin abordar esos puntos sensibles podría resultar políticamente inconveniente para la Casa Blanca, especialmente en un contexto donde Trump busca presentar cualquier eventual negociación como una victoria diplomática y de seguridad nacional.
Las tensiones también han provocado movimientos inesperados dentro del mercado petrolero global. En medio del actual escenario, Emiratos Árabes Unidos anunció su salida de la Opep y de la alianza Opep+ a partir del próximo 1 de mayo, una decisión que generó nuevas señales de incertidumbre entre operadores e inversionistas.
El mercado energético enfrenta incertidumbre por falta de acuerdos
El repunte del petróleo refleja el temor creciente de los mercados ante una posible prolongación de la crisis. Aunque Trump extendió la semana pasada el alto el fuego con Irán de manera indefinida para facilitar las conversaciones diplomáticas, las negociaciones permanecen completamente estancadas.
Las expectativas de un avance importante se redujeron después de que no llegara a realizarse una segunda ronda de conversaciones prevista para el pasado fin de semana en Pakistán. El encuentro generaba expectativa debido al viaje realizado a Islamabad por parte del canciller iraní.
Sin embargo, la reunión nunca se concretó y el diálogo quedó nuevamente suspendido. Desde entonces, inversionistas y operadores energéticos comenzaron a descontar un escenario de tensión prolongada, especialmente por el impacto potencial que tendría un cierre duradero del estrecho de Ormuz sobre la oferta mundial de petróleo.
El alza del WTI también refleja la sensibilidad del mercado frente a cualquier señal relacionada con Medio Oriente. Cada declaración política, movimiento militar o dificultad diplomática termina impactando de manera inmediata los precios internacionales del crudo y las expectativas de suministro global.
La combinación entre negociaciones congeladas, amenazas sobre rutas estratégicas y nuevas fracturas dentro de la OPEP mantiene al mercado energético bajo fuerte volatilidad. Mientras no aparezcan señales claras de un acuerdo entre Washington y Teherán, el petróleo seguirá reaccionando a cada episodio de tensión geopolítica internacional.



