Nueva York, 11 jun (EFE).- El petróleo intermedio de Texas (WTI, por sus siglas en inglés) registraba un leve incremento del 0,16% en la apertura de este jueves, situándose en 90,17 dólares por barril, después de que Estados Unidos e Irán llevaran a cabo una nueva ronda de ataques durante la madrugada del jueves.
A las 09:00 hora local (13:00 GMT), los contratos de futuros del WTI para julio, el crudo de referencia en Estados Unidos, sumaban 0,14 dólares en comparación con el cierre de la jornada anterior.
El ejército estadounidense informó el jueves que atacó un petrolero en el golfo de Omán por intentar eludir el bloqueo naval impuesto a los envíos de petróleo iraní. Este es el tercer buque comercial atacado en la semana.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró que hoy bombardearán con más fuerza a Irán ante el estancamiento de las negociaciones y aseguró que el país "no tiene defensas" y que, si quisiera, podrían enviar soldados para invadir y tomar el país "mañana mismo".
"Están acabados. Podríamos entrar a pie mañana mismo. Podríamos enviar soldados, pero no quiero soldados sobre el terreno; pero si quisiera, podríamos poner un pequeño grupo de soldados y tomar todo el país", afirmó Trump en una entrevista con la cadena Fox.
Por su parte, los medios estatales iraníes informaron que Teherán había realizado ataques con misiles y drones contra buques estadounidenses que operaban en el estrecho de Ormuz.
A pesar de la nueva escalada en el conflicto entre Estados Unidos e Irán, la firma independiente Rystad Energy afirmó que el mercado petrolero está mejor posicionado para absorber interrupciones que en crisis anteriores, citando las exportaciones récord de crudo estadounidense, una demanda china más moderada y rutas de exportación alternativas que reducen la dependencia del estrecho de Ormuz, según declaraciones recogidas por CNBC.
No obstante, la consultora advirtió que las probabilidades de un avance diplomático a corto plazo han disminuido, dejando los precios del petróleo vulnerables a fuertes oscilaciones mientras los inversores evalúan si las hostilidades recientes se mantendrán contenidas o derivarán en un conflicto más prolongado.



