El Gobierno colombiano estaría acumulando dólares en el mercado para operaciones de manejo de deuda, lo que ha provocado un aumento en el precio de la divisa. Operadores señalan que el récord de negociación del 6 de mayo tuvo al Ejecutivo como protagonista, con la mitad del mercado concentrado en sus operaciones.
Compra masiva de dólares por parte del Gobierno
En las últimas siete jornadas, el precio del dólar ha subido 177 pesos, y gran parte de ese repunte se debe a la agresiva demanda de divisas por parte del Gobierno Nacional. Analistas y entidades financieras coinciden en que las compras realizadas por el Ministerio de Hacienda para atender compromisos derivados de operaciones de manejo de deuda, especialmente los denominados TRS (Total Return Swap), han presionado al alza la tasa de cambio y elevado los montos negociados en el mercado interbancario.
La presión se hizo evidente el 6 de mayo, cuando la negociación diaria alcanzó los 2.903 millones de dólares, más del doble del promedio diario de 2026, que ronda los 1.337 millones de dólares. Ese día, el dólar llegó a tocar máximos cercanos a los 3.795 pesos y cerró con un incremento de 8,80 pesos frente a la jornada anterior, según reportó Bancolombia. El volumen de operaciones también se disparó hasta 2.960 transacciones, frente al promedio anual diario de 1.796.
Detalles de la operación TRS
Germán Cristancho, gerente de Investigaciones Económicas de Davivienda Corredores, explicó que el Gobierno adquirió cerca de 1.100 millones de dólares en una sola jornada para atender pagos asociados al TRS, una operación financiera estructurada por el Ministerio de Hacienda para optimizar el manejo de la deuda pública. Cristancho señaló que estas compras continuarán debido a que el Gobierno aún debe cancelar cerca de la mitad de la operación antes de finalizar el actual mandato, lo que implica que la demanda oficial de dólares seguirá siendo elevada, manteniendo presión sobre la tasa de cambio en los próximos meses.
Diego Rodríguez, managing director de Bosk Capital y especialista en gestión patrimonial, aseguró que el mercado percibe con preocupación la forma en que el Gobierno ha venido ejecutando estas compras. Según explicó, Hacienda ha adquirido montos muy altos en momentos de baja liquidez del mercado cambiario, lo que amplifica el impacto sobre el precio del dólar. Rodríguez indicó que la estrategia resulta poco convencional y que incluso algunos operadores interpretan que existe una intención implícita de permitir una depreciación del peso.
Impacto en el mercado cambiario
Según cálculos, el Gobierno habría comprado al menos 3.000 millones de dólares recientemente, mientras el monto total del TRS asciende a cerca de 10.000 millones de dólares. Un análisis de Corficolombiana, en octubre de 2025, indicó que el Gobierno obtuvo un préstamo equivalente a 9.300 millones de dólares en francos suizos a una tasa de 1,5%, utilizando como colateral diferentes títulos como TES, TCOs, bonos globales y títulos del Tesoro estadounidense. El objetivo oficial era reducir costos financieros y mejorar el perfil de la deuda pública.
Corficolombiana destacó que la estrategia logró inicialmente contener las tasas de los TES y reducir el costo de financiamiento del Gobierno. Además, permitió recomprar bonos externos y disminuir parcialmente el saldo de la deuda pública. Sin embargo, advirtió que el problema de fondo sigue siendo el deterioro fiscal y el crecimiento persistente del gasto público. La entidad señaló que, mientras el Ministerio de Hacienda obtenía alivios financieros temporales mediante el TRS, simultáneamente aumentaba en 19 billones de pesos las colocaciones de TES durante 2025, reflejando mayores necesidades de financiamiento y un déficit fiscal creciente.
Volumen de negociación en aumento
Julio César Romero, economista jefe de Corficolombiana, indicó que las mesas de tesorería estiman que Hacienda compró más de 1.150 millones de dólares desde comienzos de la semana pasada, una cifra considerable para el tamaño del mercado colombiano. Los datos del Banco de la República muestran cómo el volumen negociado comenzó a elevarse de forma sostenida desde marzo. El 3 de marzo se negociaron 1.720 millones de dólares; el 15 de abril la cifra subió a 2.753 millones; el 29 de abril alcanzó 2.019 millones y finalmente el 6 de mayo tocó el récord reciente de 2.903 millones de dólares.
Este incremento en la negociación diaria refleja no solo la demanda oficial de divisas, sino también el nerviosismo de inversionistas y agentes financieros. Cuando el mercado percibe compras masivas por parte del Gobierno, muchos operadores ajustan sus posiciones anticipando mayores presiones alcistas sobre el dólar.
Contexto internacional y perspectivas
Paradójicamente, el alza del dólar ocurre en un contexto internacional relativamente favorable para monedas emergentes. El índice DXY del dólar global cayó 0,4% recientemente debido al optimismo por una posible desescalada de las tensiones entre Estados Unidos e Irán. Aun así, el peso colombiano se debilitó por factores internos relacionados con las operaciones oficiales. Los analistas advierten que este fenómeno podría continuar mientras el Gobierno necesite seguir comprando dólares para cumplir con los vencimientos del TRS previstos para 2026. Además, persiste la preocupación sobre los riesgos de refinanciación y sobre el impacto fiscal futuro de estas operaciones.
Otro elemento que genera inquietud es que las compras oficiales de dólares ocurren en un entorno de alta incertidumbre fiscal. Corficolombiana advirtió que el alivio temporal obtenido mediante el TRS no reemplaza la necesidad de un ajuste estructural de las finanzas públicas. Por el contrario, consideran que el mayor gasto y endeudamiento siguen deteriorando la percepción de riesgo sobre Colombia. En ese contexto, el mercado cambiario colombiano enfrenta una combinación compleja: un Gobierno con crecientes necesidades de dólares, mayores montos de negociación diaria, incertidumbre fiscal y nerviosismo de inversionistas. Todo esto ha convertido al dólar en uno de los principales termómetros de la confianza sobre el rumbo económico del país y anticipa un periodo de alta volatilidad para la tasa de cambio en los próximos meses.



