Cierre prolongado en avenida Quebradaseca de Bucaramanga por hundimiento
La ciudad de Bucaramanga enfrenta una nueva interrupción en su movilidad tras el hundimiento registrado en el tramo de la carrera 18 y 19 con la avenida Quebradaseca. Las autoridades han anunciado que este importante sector permanecerá cerrado al tránsito vehicular durante un período estimado de dos a tres meses, mientras se realizan las obras de reparación necesarias.
Origen del problema: un brote de agua limpia
Tras las inspecciones técnicas realizadas, el EMPAS (Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Santander) identificó que el hundimiento fue provocado por un brote de agua limpia en la superficie, cuya fuente exacta aún se desconoce. Este afloramiento afectó directamente una de las estructuras del sistema de alcantarillado operado por la empresa.
El ingeniero Jairo Pinzón Becerra, funcionario del EMPAS, explicó la situación: "El agua limpia viaja a presión constante, mientras que las aguas negras lo hacen a presión atmosférica. Eso quiere decir que el agua residual se infiltra o baja en el terreno, y el agua limpia asciende; por lo tanto, el líquido que afloró era agua limpia".
Compleja intervención en profundidad
La ingeniera Mayra Vega, representante del EMPAS, detalló que la obra de reparación reviste alta complejidad técnica, ya que requiere excavaciones para llegar a los colectores ubicados a aproximadamente 12 metros de profundidad. Estas redes de alcantarillado están conformadas por bóvedas de cerca de dos metros de diámetro.
"Estamos hablando de un cierre vial que podría oscilar entre dos y tres meses para culminar la obra, ya que debemos realizar excavaciones de casi todo el ancho de la calzada", indicó la ingeniera Vega durante el anuncio de las intervenciones.
Un problema histórico en la zona
Este no es el primer incidente de este tipo en la avenida Quebradaseca. El hundimiento actual se registra muy cerca de un punto donde, meses atrás, ya se había presentado una situación similar. La historia de esta vía ha estado marcada por episodios recurrentes de socavones y hundimientos.
El origen del problema se remonta a la construcción misma de la avenida, que fue edificada sobre una antigua quebrada que durante años funcionó como relleno de escombros y basuras, lo que debilitó estructuralmente el suelo. Durante la década de 1990, se registraron hundimientos significativos entre las carreras 14 y 15, y entre las 17 y 18.
A pesar de las intervenciones realizadas a lo largo de los años, incluyendo estudios técnicos especializados y el acceso al colector mediante estructuras de control para evaluar su comportamiento interno, los problemas de inestabilidad no han desaparecido completamente. Investigaciones que se extendieron por casi dos años no lograron resolver definitivamente las vulnerabilidades estructurales de esta importante arteria vial bumanguesa.
