Bogotá establece nuevo estándar turístico: Crecer con propósito más allá de las cifras
Bogotá: Nuevo estándar turístico de crecimiento con propósito

Bogotá redefine el turismo: Más allá de las cifras, un crecimiento con propósito transformador

Durante décadas, el debate turístico en Colombia se centró en una pregunta limitada: ¿cuántos visitantes llegan a nuestras ciudades? Hoy, Bogotá está liderando un cambio de paradigma radical, demostrando que la pregunta correcta es mucho más profunda: ¿cómo queremos crecer y qué impacto deseamos generar? La capital colombiana ha comprendido que el crecimiento turístico no puede medirse únicamente en números, sino en la transformación económica, social y urbana que produce.

Del crecimiento cuantitativo al impacto cualitativo

Según Ángela Garzón, directora de Turismo de Bogotá, "el crecimiento turístico no es un fin en sí mismo, sino una herramienta de transformación económica, social y de apropiación de ciudad". Esta visión se materializa en cifras contundentes: en 2025, la ciudad recibió más de 14,8 millones de turistas, superando por primera vez la barrera de los 2 millones de visitantes internacionales. El sector turístico representa más de $14 billones anuales para la economía bogotana y genera aproximadamente 127.000 empleos mensuales, equivalentes al 2,9% del total de ocupados en la capital.

Sin embargo, el verdadero logro no está en estas estadísticas impresionantes, sino en cómo este crecimiento se distribuye y beneficia a la ciudad:

  • Generación de empleo de calidad en sectores como gastronomía, cultura y eventos
  • Fortalecimiento del tejido empresarial local a través de emprendimientos en todas las localidades
  • Protección del entorno urbano y natural mediante modelos de gestión ambiental
  • Elevación de estándares de competitividad internacional

Bogotá: Primera capital certificada y recertificada como Destino Turístico Inteligente

El compromiso de Bogotá con un turismo transformador ha recibido reconocimiento internacional. La ciudad es hoy un Destino Turístico Inteligente certificado por Segittur, convirtiéndose en la primera capital del mundo con más de 8 millones de habitantes en obtener esta distinción y, significativamente, la primera ciudad recertificada en 2026. Este logro no es meramente simbólico; representa la materialización de una política pública integral que articula:

  1. Tecnología e innovación para mejorar la experiencia turística
  2. Accesibilidad universal para todos los visitantes
  3. Sostenibilidad ambiental y social como eje central
  4. Articulación público-privada para una gestión eficiente

La sostenibilidad: De valor agregado a requisito competitivo esencial

En un contexto global donde los viajeros son cada vez más conscientes y exigentes, la sostenibilidad ha dejado de ser un elemento complementario para convertirse en un requisito competitivo fundamental. Las ciudades que no incorporen criterios ambientales y sociales en sus estrategias turísticas quedarán inevitablemente rezagadas en el mercado internacional.

Bogotá ha entendido esta transformación y avanza decididamente en:

  • Modelos de gestión ambiental en grandes escenarios y espacios urbanos
  • Turismo territorial que visibiliza y fortalece emprendimientos locales en todas las localidades
  • Experiencias auténticas que distribuyen mejor los beneficios económicos y reducen brechas sociales
  • Consolidación de una oferta de alto valor donde el lujo se redefine por autenticidad, sostenibilidad y excelencia en servicio

El turismo como política pública integral

Bogotá demuestra que el turismo no puede gestionarse como un sector aislado. Por el contrario, se trata de una política pública transversal que incide directamente en:

  • Movilidad urbana y transporte
  • Espacio público y recuperación de entornos
  • Seguridad ciudadana y percepción de confianza
  • Generación de empleo y oportunidades de emprendimiento
  • Calidad de vida de todos los habitantes

Gestionar el turismo con visión estratégica significa, en esencia, gestionar mejor la ciudad en su conjunto. Bogotá compite hoy en un escenario global extraordinariamente exigente, donde para mantenerse relevante no basta con tener atractivos turísticos; se requiere coherencia institucional, estándares claros y una visión de largo plazo que trascienda ciclos políticos.

El modelo está claro: crecimiento con propósito, transformación con impacto y desarrollo con identidad. Bogotá ha comprendido que el turismo puede y debe ser una herramienta poderosa para construir una ciudad más equitativa, sostenible y vibrante. Este no es solo un estándar turístico; es un compromiso con el futuro de la capital colombiana y sus habitantes.