La historia conmovedora de Mona, la perrita que encontró hogar en una estación de servicio
En el municipio de Soledad, departamento del Atlántico, una estación de servicio del Grupo Petromil ha sido testigo de una transformación especial en su ambiente laboral. Lo que comenzó como un día común terminó por cambiar la dinámica del lugar cuando apareció una perrita callejera que rápidamente cautivó los corazones de todos los empleados.
De la calle a formar parte de la familia laboral
Mona, como fue bautizada la canina, llegó sin aviso a las instalaciones de la gasolinera y, con el paso de los días, fue estableciendo lazos con el personal. Lo que podría haber sido una visita temporal se convirtió en una permanencia definitiva cuando los trabajadores decidieron adoptarla colectivamente como parte de su equipo.
"Para nosotros Mona no es solo una mascota, es una compañera que alegra la jornada de nuestros vendedores especializados", afirmó Fabián Paternina, quien se ha convertido en el cuidador principal del animal.
El cuidado dedicado de Fabián Paternina
Detrás del bienestar de Mona está el compromiso constante de Fabián Paternina, uno de los empleados más antiguos de la estación. Este trabajador se ha encargado de:
- Proveer alimentación adecuada y regular
- Brindar atención y cariño durante las extensas jornadas laborales
- Garantizar su seguridad entre el constante movimiento de vehículos
- Crear un espacio donde la perrita se sienta protegida y querida
Entre el ir y venir de automóviles, los surtidores de combustible y los turnos que se extienden por horas, Mona ha encontrado un ritmo de vida tranquilo. La perrita se pasea con confianza por las instalaciones, saluda a los clientes habituales y recibe muestras de afecto de quienes ya la consideran parte del paisaje cotidiano.
Un video que conmovió las redes sociales
La relación especial entre Fabián y Mona trascendió los límites de la estación de servicio cuando el Grupo Petromil compartió un video en sus redes sociales. Las imágenes, publicadas bajo la cuenta @grupopetromil, muestran momentos cotidianos del vínculo entre el trabajador y la perrita.
La publicación generó una oleada de reacciones positivas, con cientos de usuarios expresando su emoción ante el gesto de cuidado y protección. Muchos destacaron cómo esta historia refleja valores humanos fundamentales en medio de la rutina laboral.
"Fabián y Mona son el corazón de nuestra estación. En Petromil, nuestra esencia es nuestra gente. Fabián es el ejemplo de la calidez humana que nos define como empresa 100% colombiana", escribió la empresa en su mensaje acompañando el video.
Un modelo de convivencia laboral
Lo que comenzó como un acto de compasión hacia un animal en situación de calle se ha convertido en un ejemplo de cómo los espacios de trabajo pueden integrar elementos que humanizan el ambiente. Los empleados de la estación han encontrado en Mona no solo una mascota, sino un elemento unificador que mejora el clima laboral.
La presencia de la perrita ha demostrado que, incluso en entornos tradicionalmente asociados con maquinaria y combustible, hay espacio para la calidez y el cuidado. Esta historia resuena especialmente en un contexto donde cada vez más empresas reconocen la importancia del bienestar integral de sus trabajadores.
Mona, la perrita que llegó sin pedir permiso, se ha ganado un lugar permanente en la estación de servicio de Soledad, recordándonos que los gestos más simples de bondad pueden transformar completamente un espacio y las personas que lo habitan.
