Parque Tayrona prepara reapertura progresiva tras cierre por fenómenos climáticos
El Parque Nacional Natural Tayrona, uno de los destinos turísticos más emblemáticos del Caribe colombiano, se encuentra a horas de reabrir sus puertas tras semanas de cierre obligado por fenómenos climáticos y consideraciones de seguridad. Las autoridades avanzan hacia una reapertura sectorizada y progresiva que podría materializarse a partir del 5 de marzo, reactivando así una economía regional que había quedado paralizada.
Evaluaciones técnicas confirman condiciones óptimas
Tras inspecciones intensivas playa por playa, una comisión interinstitucional liderada por Parques Nacionales Naturales de Colombia confirmó que las principales playas del parque se encuentran en condiciones óptimas para recibir visitantes. Las evaluaciones técnicas, que incluyeron a la Alcaldía de Santa Marta, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, la Policía Nacional y autoridades del Magdalena, se centraron en cuatro frentes clave:
- Evaluación de daños estructurales en infraestructura
- Análisis geomorfológico de la línea costera
- Verificación de senderos peatonales
- Revisión de amenazas por remoción en masa o acumulación de agua
"El proceso busca garantizar decisiones responsables. La prioridad siempre ha sido proteger la vida, la seguridad y la conservación del ecosistema", explicó una fuente técnica vinculada a las evaluaciones. Los recorridos confirmaron que playas como Playa Cristal, Nenguaje, Gairaca y El Pozo no presentan afectaciones derivadas del frente frío que motivó el cierre.
Impacto económico y presión por reapertura
El cierre del parque, que se extendió por casi un mes, golpeó duramente a la cadena económica regional que depende del turismo. Guías turísticos, transportadores marítimos y terrestres, restaurantes, hostales y vendedores locales reportaron pérdidas significativas durante las semanas sin operación, generando protestas y reclamos públicos por una reapertura acelerada.
Carlos Hernández, guía ecoturístico en el sector de Bahía Concha, expresó el sentir de muchos: "Nosotros dependemos totalmente del parque. Cada día cerrado significa cero ingresos para muchas familias. Saber que ya podría abrir nos devuelve la esperanza". Sin embargo, las autoridades mantuvieron su postura de que cualquier reapertura debía sustentarse en conceptos técnicos y no en presiones económicas.
Reapertura gradual y diálogo indígena continuo
La reapertura se realizaría de manera gradual y progresiva, con lanchas volviendo a zarpar desde Santa Marta hacia las playas del parque, mientras los accesos terrestres como Bahía Concha, Neguanje y El Zaino retomarían operaciones paulatinamente. Los guardaparques asumirán nuevamente el control operativo y el cobro en taquillas.
Paralelamente al proceso de reapertura, continúan los diálogos con las comunidades indígenas que mantienen su exigencia al Gobierno Nacional para avanzar hacia un modelo de coadministración del parque. Esta solicitud responde a compromisos planteados por el presidente Gustavo Petro durante su visita a Santa Marta el 29 de julio, y busca armonizar la protección ambiental, la participación ancestral y la sostenibilidad económica del territorio.
Motor económico regional vuelve a encenderse
El Tayrona no solo es uno de los destinos naturales más visitados de Colombia, sino también el eje de una amplia cadena económica regional que incluye transporte marítimo, hospedaje, gastronomía, guianza ambiental y comercio local. José Miguel Orozco, representante de la Asociación de Pescadores Artesanales de Playa del Muerto (Asoplam), destacó el impacto directo de la reapertura: "El sitio está en óptimas condiciones y esto significa volver a trabajar. Han sido días difíciles, pero la reapertura nos ayuda a recuperar la economía".
Si las condiciones técnicas se mantienen y se formaliza la decisión en los próximos días, el Tayrona volverá a recibir visitantes esta misma semana, marcando el fin de semanas de incertidumbre y el inicio de una reactivación progresiva para uno de los territorios naturales más importantes del país. La reapertura representa no solo un alivio económico para cientos de familias, sino también la demostración de que es posible equilibrar la urgencia turística con la responsabilidad ambiental y de seguridad.
