El precio de la vivienda en España registró un incremento interanual del 15,2% en el segundo trimestre de 2026, según datos publicados por la tasadora Tinsa. Esta cifra representa nueve décimas más que la del primer trimestre y constituye el mayor aumento desde el tercer trimestre de 2006, en plena burbuja inmobiliaria. El avance está liderado por pequeñas capitales como Albacete, Soria y Pontevedra, que han tomado el relevo de las grandes ciudades como motor del mercado.
Pequeñas capitales impulsan el alza
Dentro de las capitales de provincia, los mayores incrementos se registraron en Albacete (23,5%), Soria (23,4%), Pontevedra (19,3%), Santander (18,1%), Santa Cruz de Tenerife (18%), A Coruña (17,6%), Alicante (16,8%), Las Palmas de Gran Canaria (16,2%), Segovia (16,2%), Valencia (16,1%), Madrid (15,5%) y Murcia (15,1%). Aunque aparecen ciudades grandes como Madrid, Valencia o Alicante, su ritmo de crecimiento es inferior al que mostraban años atrás. En contraste, ciudades como Pamplona (6,6%), Barcelona (8,9%), Vitoria (9,9%), Valladolid (10,1%), Palma de Mallorca (11,2%), Sevilla (12%), San Sebastián (12,1%), Bilbao (12,7%) y Zaragoza (14%) se sitúan por debajo de la media nacional.
Paradoja del mercado: precios al alza, ventas a la baja
El mercado inmobiliario vive una aparente paradoja: los precios crecen con fuerza debido al déficit de obra nueva, pero cada vez menos compradores pueden afrontarlos, en parte por el endurecimiento de los tipos de interés por parte del Banco Central Europeo (BCE). Esto ha provocado un frenazo en las transacciones y una ralentización de las ventas en las grandes urbes, que antes dinamizaban el mercado. La presión de la demanda se traslada hacia pequeños municipios, donde aún existe margen para subidas de precios.
Municipios asequibles cerca de grandes urbes lideran las subidas
Cuando se analizan todas las localidades con datos disponibles de Tinsa, los mayores incrementos se concentran en municipios asequibles bien conectados con grandes ciudades. Torrejón de Ardoz (Madrid) encabeza la lista con un 32,6%, seguido de Viladecans (Barcelona, 26,7%), Sagunto (Valencia, 23,1%) y Talavera de la Reina (Toledo, 20,7%). Por encima del 18% se sitúan Fuenlabrada, Parla, Coslada, Alcorcón y Móstoles (todos en el entorno de Madrid), Torrevieja (Alicante), Santiago de Compostela (A Coruña), Vélez-Málaga y Marbella (Málaga).
La vivienda como activo de inversión frente a la inflación
Todas las capitales, excepto Lleida (2,1%), registran subidas que duplican al menos el Índice de Precios de Consumo (IPC), que se sitúa en el 3,2%. Las menores subidas se dan en Cádiz (3,8%), Palencia (4,6%), Lugo (5,1%) y Huesca (5,6%). Esto refleja la fortaleza de la vivienda como activo de inversión, pese a la contracción de las ventas. Según Tinsa, el mercado sigue mostrando un ritmo intenso de crecimiento, el más alto en los últimos 20 años.



