Profesora de la UNAL denuncia pugna entre dos modelos universitarios: holding empresarial vs educación pública
Pugna en la UNAL: modelo empresarial vs educación pública gratuita

La batalla silenciosa en la Universidad Nacional: ¿holding empresarial o educación pública gratuita?

Después de tres años en cargos directivos dentro de la Universidad Nacional de Colombia, primero como vicedecana de Investigación y Extensión en la facultad de Ciencias Humanas de la sede Bogotá y posteriormente como directora nacional de Extensión, Innovación y Propiedad Intelectual, la profesora Alejandra Jaramillo Morales considera fundamental exponer la pugna entre dos modelos universitarios que vive la institución.

El espejismo europeo y la realidad colombiana

"A muchas personas en Colombia les fascinan los países europeos por su desarrollo, infraestructura y sistemas educativos", señala Jaramillo. "Pero lo que no quieren ver es que el pilar fundamental de esas sociedades es la educación pública y gratuita durante toda la vida de sus ciudadanos".

La docente, casada con un ciudadano alemán, observa con preocupación cómo los colombianos admiran el modelo educativo europeo mientras permiten que en su propio país avance la mercantilización de la enseñanza. "Muchos colombianos hoy gozan de la gratuidad de la educación alemana, pero la pregunta que me retumba es por qué no hacemos ese mismo cambio aquí".

Dos visiones en conflicto

La controversia se centra en dos modelos diametralmente opuestos:

  • El modelo empresarial: Concibe la universidad como un holding empresarial que debe autofinanciarse, favoreciendo cada vez más a terceros que aprovechan el conocimiento generado.
  • El modelo público: Defiende la financiación estatal y concibe la universidad como un bien común comprometido con el desarrollo nacional.

Jaramillo advierte: "Hay un modelo que cree que la universidad debe ser una especie de holding empresarial que además, y esto es lo más grave, cada vez favorezca más a terceros".

El desfinanciamiento sistemático

La profesora explica cómo durante más de cuatro décadas, las políticas estatales han disminuido el apoyo a la educación pública, impulsando leyes que buscan convertir las universidades en empresas educativas. "En Colombia, la imitación de modelos extranjeros se hace con esa práctica enraizada en las élites: mucho negocio y poca solidaridad".

Un ejemplo reciente: el 24 de enero, El Tiempo publicó un artículo sobre un estudio de la Contraloría que concluía que, de las 34 universidades públicas, solo una es autosostenible. "Para quienes defendemos la educación pública, esta aseveración es absurda", comenta Jaramillo.

Avances recientes y esperanzas

En medio de esta pugna, hay señales positivas. Gracias a negociaciones con el Gobierno Nacional, finalmente se descongeló la planta docente de la UNAL, algo que no ocurría desde el siglo pasado. "Ahora todas las nueve sedes de la universidad, especialmente las que están en zonas fronterizas, tendrán más profesores y proyectos académicos propios".

Este avance demuestra que el modelo de universidad pública es posible y que puede pensarse para el bien de todas las personas.

Un llamado urgente a la sociedad

Jaramillo hace un llamado contundente: "Sin educación pública este país no podrá salir de la violencia. Sin una verdadera apuesta por la formación de nuestra juventud, no podemos mejorar las condiciones de trabajo del agro ni aumentar la industria".

La docente invita a la sociedad colombiana a estudiar las cifras, a cuestionar por qué no se destina el porcentaje del PIB necesario para financiar la educación pública, y a conversar en cada hogar sobre cómo sería la vida si todos tuvieran acceso a educación gratuita.

"El futuro de este país está en este debate", concluye Jaramillo. "Hablemos del tema, estudiemos los casos del mundo que muestran cómo la educación pública cohesiona a las naciones y genera dinamismo en la economía, la cultura y la vida en general".