Gracias al marcaje realizado por Halley, los equipos de búsqueda iniciaron la operación que permitió rescatar con vida a Hernán Gil en Venezuela. La perrita, integrante del Equipo USAR de la Cruz Roja Mexicana, utilizó su olfato para localizar al venezolano que permaneció atrapado durante más de 180 horas bajo los escombros del centro comercial Galerías Playa Grande, en el estado La Guaira.
El hallazgo que cambió la operación
De acuerdo con un comunicado oficial de la Cruz Roja Mexicana, Halley y su manejador, Gonzalo Granados, fueron los primeros en identificar señales de vida en el quinto y último escenario asignado al equipo mexicano. Hasta ese momento, las inspecciones realizadas en otros cuatro puntos habían confirmado únicamente la presencia de personas fallecidas.
Siguiendo los protocolos internacionales del Grupo Asesor Internacional de Operaciones de Búsqueda y Rescate (INSARAG), el binomio canino inspeccionó el área hasta detenerse en un punto específico entre toneladas de concreto y acero retorcido. Allí, Halley realizó el marcaje que llevó a los especialistas a clasificar el sitio con la letra “V”, correspondiente a una víctima con vida.
Confirmación y rescate
El hallazgo fue confirmado poco después mediante una cámara de búsqueda especializada SearchCam 360, que permitió establecer contacto visual con Hernán, quien llevaba más de siete días atrapado bajo la estructura colapsada. A partir de ese momento comenzó una operación de rescate que se prolongó por más de 100 horas ininterrumpidas y en la que participaron equipos especializados de México, Estados Unidos, Chile, Costa Rica, El Salvador y Venezuela.
Según la Cruz Roja Mexicana, el acceso hasta la víctima representó uno de los mayores desafíos de toda la emergencia. Aunque Hernán se encontraba a unos 20 metros del punto donde iniciaron las maniobras, el camino estaba bloqueado por un laberinto de concreto colapsado, losas comprimidas y estructuras inestables que obligaron a avanzar lentamente mediante apuntalamientos, cortes controlados y evaluaciones estructurales permanentes para evitar nuevos derrumbes.
El esfuerzo internacional
Mientras los rescatistas abrían paso centímetro a centímetro, médicos y paramédicos mantuvieron comunicación constante con Hernán, le suministraron hidratación y monitorearon su estado de salud hasta que fue posible llegar hasta él. Después de más de 14 intentos de acceso desde distintos puntos de la estructura, los especialistas lograron ingresar al reducido espacio donde permanecía atrapado.
La fase final consistió en retirar manualmente los fragmentos de concreto que aprisionaban sus piernas, una tarea que incluso debió detenerse temporalmente cuando nuevos desprendimientos pusieron en riesgo tanto a la víctima como a los rescatistas. Finalmente, tras más de 180 horas bajo los escombros, Hernán fue liberado y trasladado para recibir atención médica especializada, en una operación que la Cruz Roja Mexicana calificó como un ejemplo de cooperación internacional entre equipos de búsqueda y rescate urbano.
Halley, una heroína de cuatro patas
Halley es una perrita rescatista de cinco años y cuatro años de servicio, perteneciente al Equipo USAR de la Cruz Roja Mexicana. Según la institución, no es la primera vez que esta perrita demuestra sus capacidades en una emergencia. En enero de este año, la Cruz Roja Mexicana de San Luis Potosí reconoció públicamente su participación en las labores de apoyo desarrolladas tras las inundaciones registradas en Veracruz, donde acompañó a los equipos de respuesta durante las jornadas de búsqueda y asistencia.
“Su presencia fue fundamental durante cada jornada, acompañando a los equipos de respuesta y representando la fortaleza, disciplina y esperanza que caracteriza al trabajo canino dentro de la Cruz Roja Mexicana”, destacó entonces la institución. Para la Cruz Roja Mexicana, el rescate de Hernán simboliza el resultado de años de entrenamiento de sus especialistas y binomios caninos, así como de la coordinación entre equipos internacionales que acudieron a Venezuela tras el terremoto.



