Con casi el 99,976% de las actas contabilizadas y una ventaja de 48.626 votos sobre su rival, el izquierdista Roberto Sánchez, la líder de Fuerza Popular, Keiko Sofía Fujimori Higuchi, se convirtió en la virtual presidenta electa de Perú. La proclamación oficial está prevista para el próximo viernes, y la entrega de credenciales, para el 15 de julio.
Resultados definitivos y diferencia irreversible
La Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) registró en su último reporte del sábado 27 de junio que Fujimori obtuvo el 50,132% de los votos válidos —equivalentes a 9.220.637 sufragios—, frente al 49,868% de Roberto Sánchez, que sumó 9.172.011 votos. Solo quedan pendientes 22 actas de votación, equivalentes a unos 4.400 votos, la gran mayoría de ellas enviadas con observaciones o impugnaciones a los Jurados Electorales Especiales (JEE). Una diferencia de casi 50.000 votos sobre un universo de más de 19 millones de electores hace matemáticamente imposible cualquier remontada.
Un camino accidentado hacia la victoria
El conteo no fue tranquilo. Durante varios días después del balotaje del 7 de junio, ambos candidatos se alternaron el liderazgo en el escrutinio. Fue recién el 23 de junio cuando los votos a favor de Fujimori superaron de manera irreversible los votos restantes por contar, certificando su victoria ante las propias autoridades electorales.
Trayectoria de Keiko Fujimori
Keiko Fujimori se presentó por primera vez a la presidencia en 2011 y perdió el balotaje ante Ollanta Humala. En 2016, cayó nuevamente en segunda vuelta frente a Pedro Pablo Kuczynski por un margen ínfimo. En 2021, en la elección más polarizada de las últimas décadas, fue derrotada por el maestro rural Pedro Castillo por apenas 44.000 votos. En cada ocasión, llegó lejos, y en cada ocasión, el poder se le escapó.
Este 2026, a sus 51 años —la misma edad que tenía su padre, el fallecido expresidente Alberto Fujimori, cuando tomó el poder el 28 de julio de 1990—, Keiko logró lo que parecía esquivo: la Presidencia de la República. Será, además, la primera mujer elegida por voto popular para ocupar ese cargo en la historia del Perú, y la segunda mujer en ejercerlo, después de Dina Boluarte, quien llegó al poder por vía de sucesión constitucional.
Campaña y propuestas
Su campaña de 2026 giró en torno a la promesa de restaurar el orden en un país golpeado por una severa crisis de inseguridad ciudadana y extorsión. Bajo el lema "Perú con orden", construyó una propuesta de gobierno orientada hacia la derecha política, con énfasis en seguridad, estabilidad económica y combate a la criminalidad organizada.
Polarización y antecedentes judiciales
La lideresa de Fuerza Popular encabezó también la oposición parlamentaria desde 2016, cuando su partido obtuvo una amplia mayoría en el Congreso. Su figura sigue siendo profundamente polarizante: mientras sus seguidores valoran la herencia política de su padre —especialmente la derrota de Sendero Luminoso y la estabilidad macroeconómica de los años noventa—, sus detractores señalan el legado autoritario de ese gobierno y los procesos judiciales que la propia Keiko ha enfrentado, incluyendo 16 meses de prisión preventiva en 2020 por presunta financiación ilegal de campañas en el marco del caso Odebrecht, cargos que ella ha rechazado de forma sistemática y que continúan en distintas instancias judiciales.
Reacción de Roberto Sánchez
La derrota no fue aceptada en silencio. Roberto Sánchez, psicólogo de 57 años nacido en Huaral y heredero político del expresidente Pedro Castillo, se proclamó ganador la misma noche del 7 de junio desde el balcón de la Plaza San Martín, en Lima, ante una multitud de seguidores. "Pueblo peruano, pueblo profundo... hoy nace el hito histórico para acabar con el pacto mafioso que se apropió de nuestro gobierno", declaró entonces.
Posteriormente, anunció que no reconocería un eventual gobierno de Fujimori, argumentando un supuesto fraude en la votación realizada en el exterior. Presentó diversos recursos electorales ante el JNE y solicitó la nulidad de los votos emitidos fuera del país. Convocó también movilizaciones ciudadanas exigiendo, según sus palabras, "respeto por la democracia". Sin embargo, hasta la fecha no ha presentado pruebas concluyentes que sustenten sus denuncias ante las autoridades electorales competentes.
Congreso dividido y gobernabilidad frágil
Más allá de la presidencia, el escenario que deja esta elección no es sencillo. Los peruanos también eligieron un nuevo Congreso bicameral compuesto por 130 diputados y 60 senadores, y ninguna fuerza política obtuvo mayoría absoluta. Fuerza Popular, el partido de Fujimori, consiguió 22 escaños en el Senado y 45 en la Cámara de Diputados. Sumando otras colectividades de derecha afines, el bloque oficialista proyecta reunir 30 senadores y 63 diputados. Frente a ellos, las fuerzas de izquierda y centroizquierda contarán con 30 senadores y 67 diputados, lo que configura un Congreso dividido que anticipa negociaciones permanentes y una gobernabilidad frágil desde el primer día.
Próximos pasos y fecha de asunción
El JNE tiene previsto proclamar formalmente los resultados el próximo viernes. El 15 de julio se entregarán las credenciales oficiales a la fórmula presidencial electa, integrada por Keiko Fujimori como presidenta, Luis Galarreta como primer vicepresidente y Miguel Torres como segundo vicepresidente. El 28 de julio, fecha patria por antonomasia en el Perú, Fujimori asumirá el poder en reemplazo del presidente interino José María Balcázar, para iniciar un mandato de cinco años que se extenderá hasta 2031.



