IA impulsa crecimiento en EE. UU., pero retrasa descenso de inflación
IA impulsa crecimiento en EE. UU., pero retrasa inflación

La inteligencia artificial se está consolidando como uno de los principales motores de la economía de Estados Unidos, al impulsar la inversión empresarial y mejorar las perspectivas de crecimiento, aunque también genera un efecto menos esperado: mantener la inflación por encima de lo previsto y retrasar los recortes de las tasas de interés por parte de la Reserva Federal (Fed).

Oxford Economics actualiza proyecciones para 2026

Así lo concluye el más reciente informe de Oxford Economics, que actualizó sus proyecciones para la mayor economía del mundo. En un documento titulado 'The economy is warming up, but there are few signs of overheating', la consultora eleva la previsión de crecimiento del producto interno bruto (PIB) estadounidense para 2026 del 2,1% al 2,3%, al considerar que la caída reciente de los precios de la energía reducirá el impacto sobre el consumo de los hogares. Sin embargo, advierte que el auge de la inteligencia artificial está generando nuevas presiones sobre los precios de bienes tecnológicos, lo que mantendrá la inflación subyacente por encima de la meta del 2% durante más tiempo.

Inversión en IA transforma el panorama económico

Oxford Economics sostiene que el gasto asociado a la inteligencia artificial continúa expandiéndose con fuerza, especialmente en software, equipos informáticos y centros de datos. Esa dinámica ha fortalecido la inversión empresarial y se convirtió en uno de los factores que explican la mejora en la perspectiva de crecimiento para este año. Según el informe, el gasto relacionado con la IA continúa apoyando la actividad económica y seguirá siendo uno de los principales impulsores del desempeño de la economía estadounidense en el corto plazo. El mayor aporte proviene de la inversión en aplicaciones de software relacionadas con IA, mientras que parte del impulso derivado de la compra de equipos termina compensado por un incremento en las importaciones de chips y otros componentes tecnológicos.

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Aun así, la consultora considera que el efecto neto continúa siendo positivo para el crecimiento y que la adopción de estas herramientas seguirá aumentando durante los próximos años. También señala que los beneficios más importantes todavía están por venir. Aunque la inteligencia artificial ya está modificando la actividad económica, Oxford Economics afirma que su impacto sobre la productividad aún no se refleja plenamente. Los impactos se harán más visibles durante los próximos cinco años, a medida que las empresas incorporen estas tecnologías de manera más amplia y aumente la eficiencia de los procesos productivos.

Inflación bajo presión por auge tecnológico

El mismo fenómeno que fortalece la inversión también está dificultando el regreso de la inflación a niveles compatibles con el objetivo de la Reserva Federal. Oxford Economics advierte que la fuerte demanda de infraestructura tecnológica ha elevado los precios de computadores, equipos electrónicos y software, una tendencia que ya comenzó a trasladarse hacia los precios al consumidor. De acuerdo con el análisis, varias compañías tecnológicas anunciaron incrementos de precios durante junio y esos ajustes se reflejarán en las estadísticas de inflación de los próximos meses. Como consecuencia, la firma revisó al alza sus proyecciones para la inflación subyacente, especialmente la medida por el índice PCE, que asigna un mayor peso a los bienes tecnológicos.

Fed retrasaría recorte de tasas hasta 2027

Este escenario llevó a Oxford Economics a modificar también sus expectativas sobre la política monetaria. Aunque sigue considerando que el próximo movimiento de la Reserva Federal será un recorte de tasas, ahora prevé que esa decisión se produciría hasta septiembre de 2027, varios meses después de lo que estimaba anteriormente. La consultora considera que existen pocas señales de un sobrecalentamiento económico, pero suficientes presiones inflacionarias para justificar un periodo prolongado de estabilidad en las tasas de interés.

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Riesgos globales y perspectivas de productividad

Pese al optimismo sobre el crecimiento, Oxford Economics identifica varios riesgos que podrían modificar el panorama durante los próximos meses. El principal continúa siendo una eventual escalada del conflicto en Medio Oriente. El escenario base supone que el alto al fuego con Irán se mantiene, pero advierte que una interrupción prolongada del tránsito por el estrecho de Ormuz podría disparar nuevamente los precios internacionales del petróleo y ejercer nuevas presiones sobre la inflación.

El informe también plantea que la expansión de la inteligencia artificial dependerá de la estabilidad de cadenas globales de suministro altamente especializadas. La construcción de centros de datos y el desarrollo de infraestructura tecnológica requieren componentes provenientes principalmente de Asia y Europa, por lo que cualquier interrupción logística podría afectar el ritmo de inversión previsto para los próximos años.

Aun con esos riesgos, Oxford Economics mantiene una visión favorable sobre el potencial de largo plazo de la economía estadounidense y considera que el crecimiento dependerá cada vez menos de la expansión de la fuerza laboral y más de los aumentos en productividad derivados de la inteligencia artificial. Incluso señala que la adopción de esta tecnología avanza por encima de sus previsiones iniciales, lo que abre la puerta a un desempeño económico superior al esperado si las ganancias de eficiencia terminan consolidándose durante la próxima década.