Respuesta inmediata de Estados Unidos
Tras los dos terremotos ocurridos recientemente en Venezuela, el Gobierno de Estados Unidos ha puesto en marcha una respuesta de emergencia con el objetivo principal de salvar vidas y atender las necesidades más urgentes de la población afectada.
En las horas posteriores al terremoto, el presidente estadounidense Donald Trump autorizó la movilización inmediata de recursos financieros, equipos de búsqueda y rescate, y personal especializado para colaborar con las autoridades venezolanas.
Despliegue de equipos especializados
Como parte de esta respuesta, el Departamento de Estado desplegó un Equipo Regional de Respuesta ante Desastres, integrado por expertos encargados de evaluar los daños, coordinar la ayuda humanitaria y apoyar las labores de rescate sobre el terreno.
Dentro de la operación hay participación de dos equipos especializados en búsqueda y rescate urbano procedentes de los condados de Fairfax, Virginia, y Los Ángeles, California. Estos grupos están formados por bomberos, médicos, ingenieros y especialistas en rescate con perros entrenados para localizar supervivientes entre los escombros.
Ayuda económica de 150 millones de dólares
Además del apoyo operativo, Estados Unidos anunció una ayuda económica de 150 millones de dólares destinada a financiar acciones humanitarias. De esta cantidad, 50 millones de dólares serán canalizados a través de organizaciones como World Vision, Samaritan's Purse, Catholic Relief Services, International Medical Corps, la Organización Internacional para las Migraciones y el Programa Mundial de Alimentos. Los otros 100 millones se destinarán al fondo común administrado por la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas (OCHA).
Apoyo logístico militar y asistencia consular
La ayuda estadounidense también cuenta con el apoyo logístico del Departamento de Guerra, que utilizará aeronaves y otros recursos militares para transportar personal, equipos de rescate y suministros humanitarios hacia las zonas más afectadas.
Asimismo, el Gobierno estadounidense reforzó la asistencia consular para proteger a los ciudadanos estadounidenses que se encuentren en Venezuela y habilitaron líneas telefónicas de emergencia y mecanismos de información para mantener a las familias informadas sobre la evolución de la situación.



