A cinco días de la segunda vuelta presidencial, la Federación de Aseguradores Colombianos (Fasecolda) entregó a las dos campañas una agenda de propuestas para el periodo 2026-2030. El objetivo es ampliar la protección financiera de los colombianos y fortalecer la capacidad del país para enfrentar eventos catastróficos.
Seguros como pilar de inclusión financiera
La primera propuesta busca que los seguros sean reconocidos como un componente central de la inclusión financiera, al mismo nivel que el ahorro y el crédito. La iniciativa surge ante la preocupación de que millones de personas, pequeños negocios y productores rurales continúan expuestos a riesgos como enfermedades, accidentes, incendios, inundaciones o pérdidas de cosechas sin contar con mecanismos suficientes para recuperarse económicamente.
En ese sentido, Fasecolda propone fortalecer la información disponible sobre aseguramiento en el país mediante la incorporación de preguntas relacionadas con seguros y gestión de riesgos en las estadísticas oficiales del DANE, así como ampliar los indicadores utilizados para medir la inclusión financiera.
También plantea integrar los seguros a programas de crédito rural, vivienda de interés social y apoyo productivo, e incorporar microseguros en programas de protección social dirigidos a poblaciones vulnerables.
Brecha de cobertura ante catástrofes
La Federación sostiene que esta estrategia cobra relevancia si se tiene en cuenta que, según estimaciones internacionales citadas por el gremio, más del 80 % de las pérdidas económicas ocasionadas por catástrofes naturales en América Latina no cuenta con cobertura aseguradora.
Por ello, también propone impulsar seguros más simples, económicos y adaptados a las necesidades de pequeños negocios, vendedores informales y productores rurales. El gremio advierte que fenómenos como inundaciones, terremotos, deslizamientos y eventos asociados al cambio climático pueden generar impactos cada vez más severos sobre las comunidades, la infraestructura y las finanzas públicas. Como ejemplo, recordó las lluvias registradas en Córdoba durante los primeros meses de 2026, que afectaron cerca del 80 % del departamento, impactaron a más de 120.000 personas y dejaron 1.700 viviendas dañadas.
Fortalecimiento de la gestión de riesgos
Frente a este panorama, la segunda propuesta se enfoca en fortalecer el conocimiento y la modelación de riesgos mediante una mayor inversión, la identificación más precisa de activos e infraestructuras estratégicas expuestas a desastres y la ampliación del uso de herramientas de protección financiera, entre ellas los seguros tradicionales, los seguros paramétricos y otros mecanismos de transferencia de riesgo.
Asimismo, plantea una mayor coordinación entre el Gobierno Nacional, las entidades territoriales, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) y el sector asegurador, con el propósito de mejorar la prevención, agilizar las indemnizaciones y acelerar la recuperación de las comunidades afectadas cuando ocurra una emergencia.



