El vasallaje de Abelardo de la Espriella con Trump y sus lazos narco
Vasallaje de De la Espriella con Trump y lazos narco

Abelardo de la Espriella se encuentra en el peor de los mundos, aunque él y sus seguidores crean lo contrario desde su triunfo en la primera vuelta presidencial. Su ego, desproporcionado y cercano a la implosión, se ha visto inflado por la cantidad de votos obtenidos y por los mensajes condicionados de Donald Trump. “Debido a sus enormes logros en la vida y a su apoyo político hacia mí, es un honor darle a Abelardo mi respaldo total y absoluto”, escribió el presidente estadounidense en su red social, mientras calificaba a Iván Cepeda, el segundo candidato más votado, como “un marxista de la izquierda radical”.

La sumisión de De la Espriella a Trump

Arrodillado de emoción y pidiendo al gobierno de Estados Unidos que reciba extraditados a sus opositores políticos, De la Espriella respondió: “Vamos a hacer una llave con el presidente Trump como nunca antes la ha tenido Colombia con otro gobierno”. Ocho días después, Trump volvió a entrometerse en el proceso electoral colombiano: “Abelardo lucha incansablemente por su gran país y su gente, y los ama, al igual que yo a los Estados Unidos de América”.

El candidato y su ultraderecha, representada por las clases bajas y medias de gustos e ignorancias tipo MAGA, así como por el empresariado, los gremios, el sector banquero y las familias más ricas del país, celebraron la inclinación irreversible de sus electores gracias al respaldo norteamericano. Sin embargo, les pareció irrelevante que el apoyo de Trump respondiera a su ideología exterminadora y, sobre todo, a la defensa de los intereses económicos de su país en Colombia.

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Los misterios dolorosos del futuro gobierno

Los hechos gloriosos del uribismo renovado en De la Espriella, quien tarde o temprano superará en descrédito moral al expresidente, ocultan los misterios dolorosos que llegarán semanas después de su posesión. Como ha dejado claro el gobierno trumpista en la Venezuela post Maduro, no le importan la democracia local, las libertades ni otros valores sociales. Solo le interesan los negocios y la apropiación de los recursos económicos y naturales de países pequeños como Colombia, para devolver a Estados Unidos la grandeza que supuestamente le arrebatamos: Make America Great Again. Trump cumple a sus votantes, sin importarle los colombianos.

Muy pronto, el “príncipe” del norte le cobrará su cuota del triunfo a su ahijado si este llega a la Casa de Nariño el próximo 7 de agosto. Usará las cuerdas que tiene bien pisadas, a su favor y en contra del apadrinado. Como ha hecho con la arrodillada Delcy Rodríguez, hoy santificada, mientras De la Espriella oriente las políticas hacia donde ordene el gran señor y le entregue el manejo del petróleo, las minas, el oro y las tierras raras, Estados Unidos lo sostendrá. Pero si no obedece o deja de necesitarlo, el gobierno Trump no dudará en exhibir los pies de barro de su “ídolo” extremista y destapará el hedor de su inframundo.

Los lazos con el narcoparamilitarismo

Además del rosario de alusiones a sus nexos contractuales anteriores con criminales, de los cuales habría derivado su inmensa fortuna, el nombre, apellido y firma de De la Espriella han sido mencionados en recientes informes periodísticos con graves implicaciones. El medio digital Vorágine, complementado por La Silla Vacía, establece las estrechas relaciones de negocios y amistad del candidato con Hugues Rodríguez Fuentes, alias “Barbie”, financiador del paramilitarismo en el Caribe, condenado por narcotráfico en Estados Unidos y por concierto para delinquir agravado en Colombia.

Según las investigaciones, De la Espriella no solo le compró un jugoso terreno a “Barbie”, ubicado en medio de predios donde se cometieron homicidios, desplazamientos y despojo de tierras, sino que también fue el apoderado de la esposa del narcoparaco y socio, en su empresa de licores con ventas en Miami, de la hermana e hijastro del poderoso reo del Cesar.

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En segundo lugar, el prestigioso periodista investigador de Univisión, Gerardo Reyes, develó el caso que la justicia de Florida adelanta contra otro sujeto del narco-paramilitarismo conocido como alias “Boliche”, quien enfrenta un proceso por tratar de “tumbar” a narcotraficantes presos en cárceles norteamericanas. Alias Boliche fue durante varios años asistente legal de De la Espriella en Miami y contó con la presunta colaboración del penalista Daniel Peñarredonda, aliado y socio del posible nuevo mandatario.

Conclusión: un vasallo, no un presidente

Tal como están las cosas y con su pasado como lastre, si el próximo presidente es el mismo ganador de la primera vuelta, no tendremos jefe de Estado, sino un vasallo internacional.

Por Cecilia Orozco Tascón