Marcela Meléndez, nueva directora de Fedesarrollo, advierte sobre riesgos del aumento del salario mínimo
Directora de Fedesarrollo alerta sobre aumento del salario mínimo

Marcela Meléndez asume dirección de Fedesarrollo en momento crucial para la economía colombiana

Marcela Meléndez se ha convertido en la primera mujer en dirigir Fedesarrollo en los 55 años de historia de este influyente centro de pensamiento económico y social. Su llegada ocurre en uno de los momentos más desafiantes que ha enfrentado la economía colombiana en décadas, con preocupaciones crecientes sobre la sostenibilidad fiscal, la caída de la inversión privada y el impacto del aumento del salario mínimo.

Advertencia sobre el aumento del salario mínimo

"Un aumento excesivo del salario mínimo perjudica a muchos trabajadores del país", afirma Meléndez con contundencia. La nueva directora de Fedesarrollo explica que esta afirmación se basa en una realidad preocupante: la mitad de los trabajadores colombianos gana menos del salario mínimo, y un porcentaje significativo recibe la mitad o menos de este valor.

"Estamos generando un mundo en el cual cada vez es más difícil para los negocios pequeños operar dentro de la ley", señala Meléndez. Según su análisis, incrementos como el 23,7% decretado recientemente por el gobierno tienen efectos contraproducentes:

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  • Aumentan la informalidad laboral
  • Amplían la brecha para la formalización de trabajadores
  • Dificultan la operación de pequeñas empresas

La economista rescata una frase de una colega que considera especialmente acertada: "la mejor política social es un mercado laboral que funcione". Para Meléndez, la solución a la pobreza no está en subsidios y transferencias, sino en la creación de empleos formales y productivos.

Diagnóstico de una economía "terriblemente mediocre"

Al evaluar el crecimiento del 2,6% registrado el año pasado, Meléndez no duda en calificarlo como "terriblemente mediocre". Colombia, según su visión, se ha convertido en un país muy promedio dentro de América Latina, con un crecimiento impulsado principalmente por el consumo mientras sectores clave como el minero-energético y la construcción enfrentan serias dificultades.

"La desaceleración de la inversión es muy grande y eso se va a traducir en retos que aún no estamos viendo en términos de crecimiento", advierte la directora de Fedesarrollo. Esta situación, en su opinión, no es motivo de orgullo sino de preocupación profunda.

El camino hacia mayor productividad

Meléndez identifica dos tipos de acciones necesarias para elevar la productividad del país:

  1. Acciones inmediatas: Eliminar obstáculos regulatorios innecesarios que traban la actividad del sector productivo.
  2. Acciones de largo plazo: Transformar el sistema educativo y fomentar una verdadera cultura de innovación.

La economista destaca la heterogeneidad del panorama empresarial colombiano, donde conviven firmas gigantescas con una fuerza laboral fragmentada en microempresas y autoempleo. "La empresa promedio colombiana tiene tres personas", recuerda, subrayando la necesidad de fortalecer una capa sólida de pequeñas y medianas empresas que puedan absorber empleo en condiciones de mayor productividad.

Retos urgentes para el próximo gobierno

Desde su nueva posición en Fedesarrollo, Meléndez identifica cuatro desafíos económicos prioritarios para la próxima administración:

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  • Situación fiscal: Un descuadre creciente entre ingresos y gastos que encarece el endeudamiento.
  • Reorganización del sistema de salud: Sin caer en soluciones que rompan lo que funciona.
  • Sector energético: Decisiones de inversión pendientes que podrían poner en riesgo la disponibilidad de energía.
  • Crecimiento y productividad: Donde la recuperación de la seguridad juega un papel fundamental.

La necesidad ineludible de una reforma tributaria

Meléndez se muestra sorprendida por el discurso de algunos candidatos presidenciales que parecen ignorar los problemas fiscales del país. "Esa posición no me parece realista", afirma con claridad. Incluso para reducir impuestos, argumenta, sería necesaria una reforma estructural que trace un camino claro y reduzca las distorsiones del actual sistema tributario, que califica como "complejo y lleno de parches".

Sobre el impuesto al patrimonio, la directora de Fedesarrollo hace una distinción importante: "Yo no gravaría el patrimonio de las empresas porque afecta su capacidad de invertir y generar empleo". Sin embargo, considera que las personas en la parte más alta de la distribución del ingreso deben contribuir más, entendiendo que "con los impuestos uno compra civilización".

Posible acercamiento al Fondo Monetario Internacional

Ante la crítica situación fiscal, Meléndez no descarta que Colombia deba buscar ayuda en el Fondo Monetario Internacional. "Repensar de manera inteligente el patrón de endeudamiento de Colombia con ayuda de un organismo experto puede ser parte de la solución", señala. Incluso afirma que, si fuera la próxima ministra de Hacienda, estaría llamando una misión del FMI "sin miedo", para poner el problema sobre la mesa y trazar un camino de solución.

Seguridad como requisito para el crecimiento

Meléndez es enfática al señalar que "si no recuperamos la seguridad no podremos tener un crecimiento económico sostenible". La inseguridad, explica, no solo desvía recursos públicos hacia gasto militar, sino que introduce ineficiencias en el sector privado y eleva el riesgo de invertir. Además, tiende a profundizar la desigualdad porque las víctimas se concentran en los sectores más pobres.

Para enfrentar este desafío, propone tres pilares fundamentales:

  1. Un sistema policial profesional y eficaz
  2. Un sistema de justicia que funcione con celeridad y credibilidad
  3. Un sistema penitenciario que contribuya a la reinserción social

Ruptura de techos de cristal

Como primera mujer en dirigir Fedesarrollo, Meléndez expresa sentirse "muy bien, de muchas maneras". Por un lado, feliz de asumir la responsabilidad de dirigir la entidad en un momento crucial. Por otro, emocionada de volver a lo que considera su casa profesional, ya que esta es su cuarta experiencia en Fedesarrollo, donde comenzó su carrera.

"Ver esa lista de hombres brillantes que me precedieron en la Dirección, y ahora ser la primera mujer, es un gran honor", confiesa. Y añade con convicción: "Hay que celebrar todos los techos de cristal que se van rompiendo... ya era hora".