El expresidente Álvaro Uribe Vélez se refirió en Meridiano Blu al reciente cruce público entre la senadora Paloma Valencia y el abogado Abelardo de la Espriella, dos figuras de la oposición al actual gobierno. El exmandatario respaldó la necesidad de debates organizados y reiteró su apoyo a Valencia, destacando su trayectoria en la lucha contra la inseguridad y la corrupción.
El cruce entre Valencia y De la Espriella
La tensión entre ambos líderes opositores se intensificó tras un intercambio de señalamientos sobre su trayectoria política y sus posiciones frente al gobierno. Valencia cuestionó el pasado reciente de De la Espriella, mientras que él respondió recordando invitaciones a debatir que, según afirmó, no fueron aceptadas. Este enfrentamiento público generó expectativas sobre la unidad de la oposición de cara a las elecciones presidenciales de 2026.
La posición de Uribe
Frente a este escenario, Uribe restó dramatismo al conflicto y lo enmarcó dentro de la dinámica electoral: “Son cosas normales de las campañas”, aseguró, destacando que, pese a las diferencias, se mantiene un trato respetuoso entre los involucrados. Además, subrayó que los debates son necesarios, aunque requieren organización para aportar al electorado. “Sí tengo que decir es que Paloma ha estado a toda hora en la batalla contra la inseguridad, contra los violentos, contra la corrupción. Paloma no ha tenido tregua en eso, pero yo confío que estos sean temas de menores dificultades. Ahora, es bueno que debatan; los debates necesitan alguna organización”, agregó el expresidente.
El exmandatario reiteró su respaldo a Valencia, resaltando su trayectoria en temas de seguridad, lucha contra la corrupción y oposición al actual gobierno. Evitó referirse a escenarios de segunda vuelta y enfatizó que el momento político exige concentrarse en explicar por qué, a su juicio, el país debería elegir a la candidata.
Impacto de la figura de Uribe en la campaña
Consultado sobre la percepción de su legado en sectores críticos, Uribe defendió los logros de su gobierno, como la mejora en seguridad, el crecimiento económico y la ampliación del acceso a la salud. Reconoció errores “de buena fe”, pero afirmó que en sus recorridos encuentra respaldo ciudadano. “El país no fue perfecto, pero hay resultados que aún se recuerdan”, sostuvo, insistiendo en su motivación de seguir activo en política por lo que considera el futuro de Colombia.



