Colombia se ubicó en el puesto 91 entre 184 economías en el Índice de Libertad Económica 2026, elaborado por la Heritage Foundation, con una puntuación de 59,8 sobre 100. Este resultado sitúa al país en la posición 18 entre los 32 mercados evaluados en la región de América.
Desempeño regional y global
En América Latina, Colombia se mantuvo por encima del promedio regional, pero quedó por detrás de economías como Chile, Uruguay y Costa Rica. A nivel continental, Canadá lideró la clasificación.
Fortalezas y debilidades
Los puntos positivos incluyen la libertad monetaria (71,9 puntos), la libertad comercial (71,4 puntos) y la libertad empresarial (71,2 puntos). En contraste, los puntajes más bajos se registraron en integridad gubernamental (41,6 puntos), derechos de propiedad (43,1 puntos) y salud fiscal (49,8 puntos).
Remi Stellian, profesor de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Javeriana, señaló que el resultado refleja fortalezas y debilidades estructurales. “Es posible observar que la libertad económica es bastante avanzada en materia de emprendimiento y comercio. Al contrario, los puntos débiles tienen que ver con el deterioro de las finanzas públicas, el respeto de los derechos de propiedad y la integridad del gobierno”, explicó.
Estado de derecho y eficacia judicial
En el estado de derecho, Colombia obtuvo 57,4 puntos en eficacia judicial, una calificación superior al promedio mundial. Sin embargo, los resultados en derechos de propiedad e integridad gubernamental permanecieron rezagados frente a otras economías de la región.
El informe destaca que Colombia cuenta con una población de 52,2 millones de habitantes y una economía valorada en US$1,1 billones medidos por paridad de poder adquisitivo. Además, registró un crecimiento económico de 2,5% en 2025, una inflación de 6,6%, una tasa de desempleo de 9,7% y una deuda pública equivalente a 61,2% del PIB.
Según Stellian, estos factores tienen un peso importante en la ubicación del país. “Lo que perjudica la posición tiene que ver primero con el respeto de los derechos de propiedad, la integridad del gobierno y la salud de las finanzas públicas”, afirmó.
Reformas institucionales necesarias
El académico agregó que cualquier mejora pasa por fortalecer el funcionamiento de las instituciones públicas. “Las reformas tienen que ver con el funcionamiento de la esfera pública. También es necesario mejorar las finanzas públicas y la manera en que se gestionan los recursos del Estado”, dijo.
Regulación y apertura de mercados
En materia regulatoria, Colombia mostró uno de sus mejores desempeños. El índice destacó la simplificación de procedimientos empresariales y una estructura regulatoria relativamente institucionalizada. No obstante, advirtió que los costos laborales siguen siendo elevados y que la informalidad continúa teniendo una presencia significativa en el mercado laboral.
La medición también evaluó el grado de apertura de los mercados. Colombia obtuvo 60 puntos tanto en libertad financiera como en libertad de inversión, mientras que la libertad comercial alcanzó 71,4 puntos. El país mantiene una tasa arancelaria promedio ponderada de 6,8% y más de 150 medidas no arancelarias vigentes.
Relación entre libertad económica y crecimiento
Sobre la relación entre libertad económica y crecimiento, Stellian señaló que no existe una conexión automática. “La relación es más compleja y depende de cada país. No hay una relación directa entre mayores niveles de libertad económica y un mejor desempeño en crecimiento, empleo o inversión”, explicó.
La estabilidad política y regulatoria sigue siendo un elemento relevante para los inversionistas. “Cuando una empresa analiza un proyecto de inversión, también evalúa los riesgos. Aspectos como la seguridad jurídica, el cumplimiento de obligaciones y la estabilidad de las reglas de juego influyen en las decisiones”, concluyó.
En el informe se concluye que Colombia continúa mostrando fortalezas en materia de comercio y actividad empresarial, mientras enfrenta desafíos asociados al fortalecimiento institucional.



