La infantería del petrismo: alianza estratégica con criminales
Infantería del petrismo: alianza con criminales

Fiel a una vieja tradición de la extrema izquierda radical, el petrismo ha hecho de su alianza con grupos criminales toda una estrategia y una forma de hacer política. Los grupos criminales son la infantería del petrismo. Ya Bakunin y Lenin hablaban de la conveniencia de utilizar a lo que ellos llamaban el lumpenproletariado, o sea, a las bandas criminales, como aliados en su lucha contra el capitalismo. Más cerquita, el exagente de la comunista KGB, Vladimir Putin, hizo de su alianza con los grupos mafiosos que dominaban el puerto de San Petersburgo la sólida base para su fulgurante ascenso y consolidación en el poder en Rusia. Así lo demuestra Catherine Belton en una obra definitiva, según Anne Applebaum: Los hombres de Putin.

Antecedentes del pacto con criminales

Hechos al canto. Desde antes de su éxito electoral en 2022, fueron de conocimiento público y notorio los acercamientos y acuerdos de personajes de la campaña de Petro con insignes criminales que pagaban sus penas en las cárceles del país. El mismo Roy Barreras lo señaló en una reunión de la cúpula de esa campaña. Esos hechos fueron conocidos como el pacto de La Picota: apoyo económico y electoral, a cambio de ventajas y gabelas a los criminales. Petro edulcoró esos acuerdos con el discurso del “perdón social” a los delincuentes, como parte de su política de ‘paz total’.

El ministro Benedetti, en una zafada de lengua, reconoció que a esa campaña entraron al menos 15.000 millones de pesos de origen oscuro, sin los cuales, según el mismo ministro, no hubieran podido ganar las elecciones. Se conocieron al menos los aportes del conocido delincuente alias Papá Pitufo a esa campaña. El origen del dinero de las famosas bolsas de Petro nunca fue aclarado.

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La tregua y sus consecuencias

Luego vino la declaración unilateral de tregua del gobierno Petro con las principales bandas criminales del país, que inmovilizó a la Fuerza Pública y les permitió a esas bandas expandirse territorialmente, aumentar su tamaño y enriquecerse como nunca. Como consecuencia, el narcotráfico se expandió a niveles jamás antes vistos y el país se volvió un lugar seguro para los criminales, pero no para sus habitantes.

El pacto del ‘tarimazo’ en Medellín

Lo que podríamos denominar como el pacto del ‘tarimazo’ en Medellín renueva y amplía los vínculos del petrismo con la crema y nata de la criminalidad urbana, otorgándoles gabelas y reconocimientos a cambio de apoyos electorales, como lo han denunciado el alcalde de Medellín y el gobernador de Antioquia. El título de gestores de paz lo reparte el Gobierno a diestra y siniestra entre los hampones para facilitarles la libertad de movimiento necesaria para su proselitismo electoral en favor de los candidatos gubernamentales. La infiltración de los criminales en los organismos de inteligencia del Estado también hace parte de esa alianza.

Violencia contra la oposición

Así las cosas, nada les conviene más a las bandas criminales que la continuidad de las actuales políticas y acuerdos con el petrismo. Por ello, su actitud hostil y las amenazas contra los candidatos, partidos, líderes y votantes de oposición en muchas regiones del país. No permiten su presencia ni su propaganda electoral en centenares de municipios. Vandalizan sus sedes. Inducen y presionan violentamente a la población para que vote a favor de los candidatos del Gobierno.

El asesinato de un candidato presidencial de la oposición, ordenado por la banda criminal de las disidencias de las Farc, y las amenazas de muerte a dos candidatos opositores, también es parte de esa campaña. Según un estudio de Víctor Mosquera Marín Abogados, el Pacto Histórico obtuvo el 55 por ciento de sus votos al Senado, es decir 2’400.000 votos, en los 126 municipios con mayor presencia y control de las bandas criminales, obteniendo en ellos ventajosas o abrumadoras mayorías.

Estrategia para la democracia

Dada esta situación, los candidatos de la democracia deben centrar sus esfuerzos en promover la participación electoral en los centros urbanos donde el voto es más libre de las presiones criminales y más independiente de las gabelas corruptoras del Gobierno. Solamente con una altísima participación electoral urbana y libre se podrá neutralizar la perversa influencia de las bandas criminales, la infantería del petrismo.

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