Procuraduría impulsa campaña 'Paz Electoral' ante denuncias infundadas de fraude
Estamos a tan solo quince días de las elecciones al Congreso de la República y de las consultas presidenciales, un momento crucial en el que la unidad nacional debería primar para velar por un proceso electoral confiable. Sin embargo, en lugar de fortalecer la confianza institucional, se han sembrado mantos de duda con advertencias sobre un posible fraude, carentes de fundamento. Lo más preocupante es que esta desinformación ha sido promovida por el propio presidente de la República, quien tiene el deber constitucional de garantizar la estabilidad y la credibilidad de las instituciones democráticas.
Esta práctica sistemática busca deslegitimar la institucionalidad electoral, generando un clima de desconfianza que puede afectar la participación ciudadana. Todas las críticas y observaciones deben ser bienvenidas y tramitadas con ponderación, altura y rigurosidad, en lugar de ser utilizadas para polémicas improductivas y proselitismo político que solo dividen al país.
Decálogo de la Procuraduría para elecciones transparentes
En este contexto, la Procuraduría General de la Nación (PGN) ha lanzado la iniciativa Paz Electoral, cuyo objetivo es promover la realización de elecciones libres, transparentes, seguras, oportunas, conscientes y el respeto de los resultados. Para lograrlo, la PGN ha impulsado un decálogo de actividades y buenas prácticas que incluye:
- Inscripción de cédulas en el lugar de residencia o arraigo.
- Registro de candidatos que cumplan los requisitos legales.
- Rechazo a los discursos de odio y la polarización.
- Participación inclusiva, con énfasis en grupos vulnerables.
- Garantía de un voto libre e informado para todos los ciudadanos.
- Prohibición de participación indebida en política por parte de funcionarios.
- Financiación transparente de campañas electorales.
- Ambiente seguro y sin violencia durante el proceso.
- Acatamiento de las normas y confianza en las instituciones electorales.
- Respeto irrestricto de los resultados oficiales.
Un elemento clave de este decálogo es la distinción entre la participación indebida en política, que está prohibida para empleados del Estado, y la promoción de los derechos y deberes electorales, que es responsabilidad de todos los colombianos. Muchos confunden estos conceptos, impidiendo la educación cívica bajo el argumento de neutralidad, lo que constituye un contrasentido en una democracia.
Apoyo empresarial y ciudadano a la campaña
La campaña Paz Electoral ha recibido un respaldo significativo de diversos sectores de la sociedad. Se han sumado las Cámaras de Comercio, notarías, universidades, gremios económicos y alcaldes, entre otros actores. Desde el empresariado, es alentador observar cómo se realiza pedagogía interna sobre la inscripción de cédulas, recordando que el plazo máximo para las elecciones presidenciales es el 31 de marzo, y se informa sobre beneficios como el medio día de descanso remunerado por votar.
Además, muchas empresas están comprometidas con reducir el abstencionismo, ofreciendo a sus trabajadores un día completo de descanso y al público general descuentos en productos como helados o cafés al presentar el certificado de votación. Estas iniciativas no solo fomentan la participación, sino que refuerzan la importancia de ejercer el derecho al voto de manera informada y responsable.
En definitiva, la campaña Paz Electoral representa una responsabilidad compartida que requiere el compromiso de todos los colombianos para fortalecer nuestra democracia y asegurar que los próximos comicios se desarrollen en un marco de transparencia y confianza institucional.



