Stephanie Galeano Urzola: La voz joven que reta las estructuras tradicionales en Bolívar
A sus 28 años, Stephanie Galeano Urzola emerge como la candidata más joven que aspira a una curul en la Cámara de Representantes por el departamento de Bolívar. Hija de padres desplazados por la violencia, graduada del colegio público INEM y comunicadora social de la Universidad de Cartagena, Galeano representa una nueva generación política que busca romper con los cacicazgos históricos de la región.
Una trayectoria forjada en los barrios populares
Originaria del barrio Los Calamares en Cartagena, Galeano desarrolló su liderazgo desde las asambleas estudiantiles, donde fue personera del INEM y representante en el Consejo Superior universitario. "Salté a la política porque entendí que si uno no se mete, la política se mete con uno de cualquier forma", afirma la candidata, quien encabeza la lista 101 del Partido Alianza Verde en coalición con ASI, PTC y la U.
Su discurso no pide permiso al criticar lo que denomina "fortín de apellidos y herencias" en Bolívar, mencionando directamente a familias tradicionales como los García y los Blel. "He visto cómo los mismos de siempre se reparten el departamento como una caja menor. No podía quedarme mirando cómo heredan el poder a hijos y sobrinos de gente condenada", sostiene con firmeza.
Denuncias de persecución política
Galeano relata incidentes que interpreta como intentos de silenciar su candidatura independiente. "La Alcaldía de Cartagena nos quitó la única valla que teníamos en toda la ciudad, en la Madre Bernarda, cumpliendo con todos los permisos", denuncia. Se pregunta por qué una joven con una sola valla recibe este trato mientras los partidos tradicionales inundan la ciudad con publicidad.
Su campaña se sustenta en cuatro pilares principales:
- Control político efectivo
- Defensa de los derechos de las mujeres
- Implementación del voto obligatorio
- Transformación del sistema educativo
El símbolo del plátano como estandarte de dignidad
La candidata ha adoptado el plátano como símbolo de su campaña, representando al carretillero y la clase popular. "A los bolivarenses les decimos que con dignidad y con buena forma, el voto no tiene precio", afirma, rechazando las prácticas clientelistas que según ella dominan la región.
Con experiencia como jefa de prensa del presidente saliente de la Cámara de Representantes, Galeano conoce desde dentro el funcionamiento del Congreso. "Estar ahí me permitió ver que hay mucha gente que llega por apellido, a lucrarse. Pero también vi que se pueden sacar reformas cruciales si hay voluntad", comparte.
Propuestas concretas para Bolívar
Entre sus iniciativas más destacadas se encuentra la implementación del voto obligatorio, que según ella "es la única forma de arrebatarle el poder a los clanes". Argumenta que esta medida rompería el mercado de compra de votos al obligar al Estado a garantizar condiciones equitativas para todos los ciudadanos.
En materia de educación, propone llevar la universidad al territorio rural: "Mi apuesta es que el joven se quede en su tierra y la haga grande, que su formación técnica o profesional sirva para potenciar la riqueza de su región". Critica que actualmente la educación superior sea "un privilegio de ciudad mientras el campo se queda sin relevo generacional".
Enfoque en seguridad de las mujeres
Galeano lleva permanentemente una pañoleta morada que simboliza su compromiso con la defensa de los derechos femeninos. Denuncia cifras alarmantes de feminicidios y desapariciones en Bolívar, especialmente de "jóvenes, de barrios populares, mujeres afro" en Cartagena.
"Necesitamos una estructura de seguridad real: CAI especializados en género en los barrios, con personal que entienda la diversidad y que no se burle de las víctimas", propone, criticando las respuestas cosméticas del Estado.
Crítica al turismo depredador
La candidata aborda con valentía un tema sensible en Cartagena: el turismo sexual que afecta a niñas y jóvenes. "El brillo turístico oculta una realidad que me parte el alma: la explotación sexual infantil y el acoso", afirma, señalando barrios como La Boquilla como focos de este problema.
Galeano concluye con un mensaje contundente: "Bolívar necesita a alguien que no sea apadrinado por quienes hoy están siendo investigados. La política no puede ser el privilegio de los que tienen plata; tiene que ser el espacio de los que tenemos dignidad". Su campaña representa un desafío directo a las estructuras tradicionales de poder en el departamento caribeño.