El voto como medicina democrática para Colombia
En el lenguaje de la salud, un reconstituyente se define como aquella sustancia, alimento o medicamento que devuelve el vigor, las fuerzas o las condiciones normales a un organismo vivo. Trasladando este concepto al ámbito político, la democracia colombiana requiere urgentemente, no una asamblea constituyente aventurada como la que proponen algunos sectores, sino una auténtica dosis reconstituyente que normalice la salud institucional de nuestra vida republicana.
El poder transformador del sufragio consciente
Este reconstituyente democrático se encuentra en manos de cada ciudadano colombiano: se trata del sencillo pero poderoso instrumento del VOTO. El ejercicio del sufragio en las elecciones del próximo mes de marzo para elegir congreso y participar en consultas, seguido de la primera vuelta presidencial en mayo y eventual segunda vuelta en junio, constituye el verdadero tratamiento revitalizador que necesita el país.
Con un voto meditado, estudiado y consciente, con vocación de comunicar un mandato claro a congresistas y al futuro presidente, cada colombiano contribuirá a recuperar un sendero que garantice:
- Sostenibilidad económica, social y ambiental
- Seguridad alimentaria y energética
- Estabilidad jurídica e institucional
- Conectividad física y digital sostenible
- Defensa y seguridad que cimienten una convivencia pacífica
Decisiones cruciales para la supervivencia democrática
Toda jornada electoral en una democracia resulta vivificante, pero la que Colombia enfrenta a partir del 8 de marzo, continuando en mayo y junio, implica decisiones de supervivencia para el sistema democrático. El país no puede quedar a la deriva entre fórmulas extremistas que amenazan su estabilidad.
Se requiere evitar tanto propuestas estatocéntricas, mercadofóbicas y pseudorrevolucionarias que amplifican resentimientos, como fórmulas derechistas quietistas, reaccionarias y arribistas que pretenden debilitar el Estado cuando lo que realmente necesita Colombia es un Estado ágil y musculoso, capaz de actuar de manera solidaria y subsidiaria junto a una ciudadanía autónoma, emprendedora y socialmente responsable.
Un llamado al ejercicio responsable del derecho al voto
El autor del análisis comparte su posición personal: el 8 de marzo votará por las listas del Centro Democrático para senado y cámara, y participará en la Gran Consulta por Colombia. Destaca especialmente que esta fecha coincide con la celebración del Día Internacional de la Mujer, subrayando que la democracia colombiana necesita aroma de mujer; de mujer mujer.
El mensaje final es claro y contundente: el voto representa el reconstituyente natural de la democracia colombiana. Mediante su ejercicio consciente y responsable en las próximas elecciones, los ciudadanos pueden inyectar salud y vigor a un sistema que requiere urgentemente revitalización institucional y renovación democrática.