La carrera por el apoyo de las comunidades religiosas en las elecciones presidenciales
En el marco de la contienda electoral hacia la primera vuelta del 31 de mayo, los candidatos presidenciales colombianos están intensificando sus esfuerzos para captar el voto de las comunidades religiosas. Así como mantienen diálogos con partidos políticos y clanes tradicionales, los aspirantes a suceder al presidente Gustavo Petro no descuidan el poder religioso para fortalecer sus campañas.
Abelardo de la Espriella: de ateísmo a defensor de valores tradicionales
Abelardo de la Espriella se ha convertido en uno de los candidatos más activos en el acercamiento a las iglesias, buscando consolidar su imagen como defensor de la familia y los valores tradicionales. Su transición personal desde el ateísmo hacia la fe lo ha llevado a presentarse ante comunidades católicas, cristianas y judías, prometiendo respeto y autonomía para estos grupos.
Este miércoles, De la Espriella se reunió con la comunidad judía, continuando una agenda que incluyó en enero una emotiva visita a la Basílica del Señor de los Milagros de Buga, en el Valle del Cauca, y en febrero su participación en la Iglesia Misión Carismática Internacional en Bogotá, conocida también como G12.
El apoyo religioso ha sido fundamental para figuras políticas aliadas como Sara Castellanos, senadora electa por Salvación Nacional, quien coavaló la candidatura de De la Espriella. Castellanos, junto con la concejal bogotana Clara Lucía Sandoval, impulsaron la recolección de firmas para penalizar el aborto, aunque este mecanismo no fue aprobado por la Registraduría.
Paloma Valencia: cercanía católica y tensiones internas
Por su parte, la candidata del Centro Democrático, Paloma Valencia, también ha mantenido una presencia constante en eventos religiosos. Durante esta Semana Santa, adelanta su campaña en el Cauca mientras participa en procesiones, y ha asistido a varias eucaristías católicas.
Sin embargo, la designación de Juan Daniel Oviedo como su fórmula vicepresidencial -quien es abiertamente homosexual y defiende la adopción por parejas del mismo sexo- le ha generado resistencia dentro de su propia colectividad y críticas desde los sectores más conservadores de la derecha.
A pesar de estas tensiones, Valencia mantiene una relación cercana con la Iglesia Católica. Tras ser elegida en la Gran Consulta por Colombia con 3.2 millones de votos, asistió junto al expresidente Álvaro Uribe a la Basílica del Sagrado Corazón de Jesús del Voto Nacional en Bogotá, donde recibió palabras de apoyo del padre Darío Echeverri.
Apoyos cristianos y movilización electoral
Recientemente, Valencia recibió el respaldo del concejal bogotano Emel Rojas, figura provida cercana al expresidente Andrés Pastrana y miembro del partido religioso Colombia Justa Libres. Rojas ha visitado en los últimos meses varias iglesias cristianas para impulsar candidaturas afines, incluyendo la de Lorena Ríos al Senado y Ricardo Arias a la Cámara por Bogotá.
Uno de los centros religiosos visitados fue Avivamiento, una de las congregaciones más grandes de la capital, donde el pastor Ricardo Rodríguez hizo un llamado a votar por "gente con valores, con principios, provida, profamilia".
La senadora Lorena Ríos, con experiencia en la Dirección de Asuntos Religiosos del Ministerio del Interior y reconocida en varias de las iglesias más influyentes del país, será clave para movilizar el voto cristiano. En el Centro Cristiano Misión Global de Cúcuta, el pastor José Satirio Dos Santos la respalda públicamente y frecuentemente mezcla prédicas religiosas con llamados electorales.
Actividades proselitistas y la izquierda religiosa
En las afueras de otras iglesias, como El Lugar de Su Presencia, se han desarrollado actividades proselitistas dirigidas a convencer a los creyentes sobre opciones electorales específicas.
Aunque estos movimientos han sido más evidentes en la derecha política, la izquierda no se queda atrás. El candidato Iván Cepeda se reunió en marzo con aproximadamente 200 representantes religiosos para explicar su propuesta programática en lo que denominó un "encuentro de espiritualidades".
Durante el gobierno del presidente Petro ha habido momentos de tensión con las iglesias, particularmente alrededor de propuestas para gravarles impuestos. Sin embargo, finalmente se mantuvo la promesa de campaña de no aplicarles tributos, tras conversaciones entre el Ejecutivo y las congregaciones que llevaron al archivo de los proyectos legislativos correspondientes.
La puja por el voto religioso se intensifica mientras los candidatos buscan diferenciarse y consolidar bases electorales en un país donde las creencias religiosas mantienen una influencia significativa en el comportamiento político de amplios sectores de la población.



