El presidente Gustavo Petro ha decidido apostar por una Asamblea Nacional Constituyente como estrategia para revitalizar la campaña presidencial de Iván Cepeda, del Pacto Histórico, a pesar del rechazo generalizado de otros candidatos y analistas. Aunque Cepeda ha negado buscar la Constituyente, múltiples hechos indican lo contrario: Petro ha firmado la iniciativa, la impulsa en actos públicos y ha solicitado donaciones para recoger cinco millones de firmas antes del 20 de julio. En varios eventos de campaña se han visto personas con formularios recogiendo apoyos, y en su reciente discurso en la Plaza de Bolívar, Petro llamó a "ser poder constituyente".
La estrategia detrás de la Constituyente
Según fuentes cercanas a la campaña, la Constituyente busca generar emoción en las bases para asegurar un triunfo en primera vuelta el 31 de mayo, evitando una segunda vuelta que podría ser más complicada. Sin embargo, las encuestas actuales muestran que la segunda vuelta es casi inevitable. La campaña de Cepeda no ha logrado la misma vibración que la de Petro en 2022, por lo que se necesita una bandera que movilice al electorado.
Analistas como Carlos Arias señalan que la Constituyente es tanto un plan A como un plan B: si gana Cepeda, se buscaría un Acuerdo Nacional, pero si pierde, la Constituyente permitiría mantener vivo el proyecto de izquierda. "Una de las grandes mentiras de Petro en campaña era que no cambiaría la Constitución, pero ya abrieron una cuenta bancaria", afirma Arias.
Rechazo de otros candidatos
La propuesta ha sido duramente criticada por la mayoría de los aspirantes presidenciales. Sergio Fajardo afirmó: "La Constitución no puede ser un arma de guerra electoral. La haremos respetar, Presidente". Paloma Valencia declaró: "Petro cree que los problemas se solucionan con una nueva constitución. No señor, los colombianos necesitan alguien que gobierne". Abelardo de la Espriella calificó la idea como "un horror" y se comprometió a defender la Constitución de 1991.
El rol de Juan Fernando Cristo
Juan Fernando Cristo, exministro del Interior, se ha sumado a la campaña de Cepeda para alejarlo del fantasma constituyente y acercarlo al centro político. Cristo ha insistido en que el Acuerdo Nacional es una posibilidad real, aunque su gestión en el Ministerio no logró avances significativos. Además, el Partido Alianza Verde se unió a la candidatura con el compromiso de que Cepeda no apoyaría reformas constitucionales, pero en un evento de campaña se vieron personas recogiendo firmas, lo que generó controversia.
¿Constituyente o estrategia electoral?
Para Gonzalo Araujo, de la firma Orza, "realmente buscan la Constituyente. Es un proyecto político, no solo una estrategia de campaña". Petro ha argumentado que la Constituyente es el único camino para aprobar reformas sociales bloqueadas por el Congreso y la Corte Constitucional, como las de salud y pensiones. Sin embargo, el Congreso ya aprobó la reforma laboral y la pensional está en revisión, lo que contradice el supuesto bloqueo.
Petro también ha vinculado la Constituyente con la lucha contra la corrupción, a pesar de los escándalos que han salpicado a su gobierno, como el saqueo de la UNGRD y las denuncias de la exdirectora del DAPRE. "La mayor pena del código penal deben ser los actos de corrupción", dijo el presidente.
Viabilidad y próximos pasos
Para que la Constituyente prospere, se necesitan cinco millones de firmas válidas, que luego deben ser revisadas por el Congreso, una corporación dividida y enemistada con la izquierda. El proceso es largo y requiere consensos, lo que hace incierto su futuro. Mientras tanto, la campaña de Cepeda podría acercarse más a la Constituyente, mientras Petro busca mantener su proyecto político vigente incluso después de dejar la Casa de Nariño.



