El futuro del Regiotram del Norte, el tren que promete aprovechar las vías férreas del departamento y conectar a Zipaquirá con el corazón de la capital, ha pasado de ser un proyecto de infraestructura clave a un motivo más de discusión entre la Casa de Nariño y el Palacio de Liévano.
La controversia por el Conpes 4190
La controversia la suscitó la expedición del Conpes 4190, documento que, según la Alcaldía de Bogotá, excluye a la ciudad de la toma de decisiones y del esquema de financiación del proyecto. “Nos toma por sorpresa el Conpes 4190 expedido por el Gobierno Nacional en el que se excluye a Bogotá del proyecto Regiotram del Norte. Ningún equipo de la Alcaldía de Bogotá fue consultado”, advirtió el secretario General de la Alcaldía de Bogotá, Miguel Silva Moyano.
La respuesta del presidente Petro
Sin embargo, el presidente Gustavo Petro salió al paso de las críticas. A través de su cuenta de X, el mandatario fue tajante al desmentir la supuesta sorpresa del Distrito: “Esto no es cierto. La reunión para cofinanciar el proyecto se hizo el año pasado y Bogotá no quiso ir”, sentenció el Jefe de Estado. Según la visión del Gobierno Nacional, ante la supuesta falta de interés financiero de la capital, la Nación tomó la decisión de asumir la carga presupuestal para “volver realidad el tranvía de Zipaquirá al norte de la ciudad”.
El desplante vs. el aporte de los COP 2,3 billones
Esta versión choca frontalmente con lo expuesto por el secretario general de la Alcaldía, Miguel Silva, quien había reiterado que el Distrito tenía listos COP 2,3 billones para la obra. Para la administración de Carlos Fernando Galán, el problema no era el dinero, sino las “falencias técnicas” del trazado que, aseguran, el Gobierno Nacional decidió resolver mediante la exclusión de Bogotá en lugar del diálogo armónico.
¿Qué implica la decisión?
La decisión de la Nación de asumir el 82% de la financiación —incluyendo la parte que correspondía a Bogotá— deja interrogantes sobre la ejecución en territorio distrital. Expertos como Germán Prieto advierten que, más allá de quién firme el cheque, un sistema regional sin el visto bueno de la ciudad por la que atraviesa corre el riesgo de nacer desarticulado de la planeación urbana y del resto del sistema de transporte.
Por ahora, la incertidumbre se traslada a la reunión citada para este miércoles 6 de mayo entre el alcalde Galán y el gobernador Jorge Emilio Rey. Allí se sabrá si el Regiotram del Norte sigue siendo un proyecto regional o si se convertirá en una obra nacional que se desarrollará en la capital al margen de su administración.



