La ciudad de Bogotá se prepara para un cambio significativo en la identificación de beneficiarios de programas sociales. A partir del 1 de julio de 2026, el Sistema de Identificación de Potenciales Beneficiarios de Programas Sociales (Sisbén) comenzará su transición hacia el nuevo Registro Universal de Ingresos (RUI). Este nuevo modelo, según las autoridades, tiene como objetivo principal fortalecer los procesos de identificación de los ciudadanos que acceden a ayudas y subsidios estatales.
Un proceso gradual de dos años
El cambio no será inmediato. Se ha proyectado un cronograma de ejecución que se extenderá por un periodo de dos años. Durante este tiempo, el Sisbén y el RUI coexistirán mientras se consolidan las bases de datos necesarias para la clasificación de la población. La Secretaría Distrital de Planeación, bajo la dirección de Úrsula Ablanque Mejía, ha indicado que esta herramienta busca generar un panorama más ágil y dinámico sobre la realidad económica de cada hogar.
Integración de datos de 47 entidades públicas
El RUI se fundamentará en la integración de registros administrativos oficiales, marcando un cambio respecto a los métodos de recolección de datos previos. Según lo establecido por el Concejo de Bogotá en su Boletín No. 133 del 11 de junio de 2026, el RUI priorizará la información institucional validada sobre los datos autodeclarados por los ciudadanos en encuestas tradicionales. Para lograr esta precisión, el nuevo sistema se nutrirá de la información suministrada por un total de 47 entidades de carácter público. Entre ellas se encuentran la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN), la Registraduría Nacional del Estado Civil y el Ministerio de Educación, lo que permitirá un cruce de información más exhaustivo.
Clasificación socioeconómica y elegibilidad
Bajo este nuevo esquema, cada ciudadano será asignado a un grupo y subgrupo de clasificación socioeconómica específico, derivado de sus registros oficiales. Estas categorías servirán para determinar la elegibilidad en áreas críticas como las transferencias monetarias, el acceso a servicios educativos, el subsidio al transporte y otros apoyos de bienestar social.
El RUI no decide quién recibe beneficios
Es importante precisar que el RUI operará exclusivamente como una herramienta de clasificación y no como un órgano ejecutor de decisiones administrativas directas sobre los beneficios. La secretaria Ablanque Mejía aclaró en debates de control político que el registro no tiene la facultad de determinar por sí solo quién ingresa o quién es retirado de un programa social específico. Dicha competencia y responsabilidad administrativa seguirá recayendo en las entidades encargadas de ejecutar cada iniciativa gubernamental de manera independiente.
Impacto estadístico en la población
El Departamento Nacional de Planeación ha presentado cifras que anticipan el impacto de esta nueva metodología. De acuerdo con los datos citados por el concejal Óscar Ramírez Vahos, se estima que 615.175 personas podrían experimentar un ascenso en su clasificación socioeconómica en comparación con su estado actual en el Sisbén. Por el contrario, se proyecta que 957.245 individuos verían una clasificación descendente tras la aplicación de los nuevos criterios del RUI. Estos ajustes han llevado a que desde el cabildo distrital se exija una alta rigurosidad técnica en la implementación para mitigar posibles efectos adversos en los sectores más vulnerables de la capital.



