El debate tributario en Colombia se ha convertido en una suerte de numerario, donde cada programa de gasto se mide en términos de cuántas reformas tributarias vale. Esta dinámica, según analistas, responde a una asimetría fundamental: la Constitución de 1991 expandió el tamaño del Estado, pero no se establecieron principios paralelos para financiar esa decisión de manera sostenible.
El ascensor del gasto y la escalera del ingreso
Mientras el gasto público ha subido por un "impecable ascensor constitucional", los ingresos tributarios han tenido que subir por la "escalera" de debates legislativos casi anuales, acumulando distorsiones reforma tras reforma. El sistema tributario resultante es, en palabras de los expertos, la suma de todos los "esperpentos" acumulados.
Tres principios para una reforma sensata
Mejorar la calidad del debate implica devolverle su carácter de política pública de largo plazo, con normas consistentes en tres principios esenciales: equidad (quien más tiene, más paga), neutralidad (iguales pagan lo mismo) y eficiencia (los incentivos a producir y emprender no se ven afectados por la política tributaria).
Medidas para la progresividad
La progresividad avanzaría con dos medidas conceptualmente sencillas pero políticamente difíciles: eliminar las exenciones al IVA, que benefician principalmente a los más pudientes, y eliminar la exención del impuesto sobre la renta para quienes reciben ingresos superiores al promedio nacional, empezando con una tarifa marginal muy baja.
Neutralidad y eficiencia
Estos principios se fortalecerían con tres iniciativas: eliminar todas las exenciones y sobretasas en renta personal y empresarial, reducir las tarifas máximas de cada régimen, y eliminar impuestos empresariales no asociados a utilidades, como el ICA y el GMF.
Más gente pagando impuestos bajo reglas iguales
Según el análisis, Colombia necesita que más personas paguen impuestos, bajo reglas iguales para todos, consistentes con el potencial del país para invertir y trabajar. Mejorar la estructura tributaria en esta dirección aceleraría el crecimiento económico.
Impacto en el crecimiento
Si la tributación total representa el 20% del PIB a largo plazo, la diferencia entre crecer al 2,5% actual y al 4% que se logró antes equivale a un 6% del PIB de 2025 en valor presente a diez años, y a un 16,7% a veinte años, descontando flujos reales a una tasa de interés real del 9% (tasa de TES a diez años a finales de junio, neta de inflación de largo plazo del 3% anual).
"Es hora de que Colombia piense en grande", concluye el autor. Mejorar a fondo el sistema tributario, en las tres direcciones de la sensatez, contribuirá a alcanzar ese anhelo pese a los obstáculos.



