La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, ordenó una investigación exhaustiva sobre la muerte del preso político Víctor Hugo Quero Navas, cuyo deceso fue confirmado por el Gobierno casi un año después de ocurrido y tras haber sido ocultado a su madre.
Los hechos
El pasado 7 de mayo, el Ministerio de Servicio Penitenciario informó que Quero Navas falleció el 24 de julio de 2025 en un Hospital Militar. Había sido arrestado el 1 de enero de 2025, acusado de traición a la patria, conspiración y terrorismo por el régimen. Durante meses, las autoridades negaron conocer su paradero, hasta que revelaron su muerte por "insuficiencia respiratoria aguda secundaria a tromboembolismo pulmonar, tras sufrir una hemorragia digestiva".
Investigación en curso
Mediante un comunicado difundido por Prensa Presidencial en Telegram, Rodríguez señaló que solicitó la colaboración de la Defensoría del Pueblo y la Fiscalía General para esclarecer el caso. "Desde el momento que se tuvo conocimiento de la denuncia sobre el caso de su hijo Víctor Hugo Quero Navas, la presidenta ordenó una investigación rigurosa para esclarecer lo ocurrido", indica el texto. Agregó que una vez concluidas las averiguaciones, se informará al país "de manera amplia" sobre los resultados y las acciones correspondientes.
Reacción de la Fiscalía
El Ministerio Público también anunció una investigación penal, comisionando a la Fiscalía 80 Nacional con competencia en protección de derechos humanos para "realizar todas las diligencias tendientes al esclarecimiento de los hechos, de manera oportuna e imparcial".
Muerte de la madre
Rodríguez lamentó el fallecimiento de Carmen Teresa Navas, madre del preso político, ocurrido diez días después de que se le informara la muerte de su hijo. El domingo 18 de mayo, opositores y periodistas venezolanos confirmaron su deceso.
Contexto
Quero Navas estuvo recluido en la cárcel El Rodeo I desde el 3 de enero de 2025 y fue trasladado a un hospital el 15 de julio del mismo año por "hemorragia digestiva superior y síndrome febril agudo". Decenas de ONG, partidos políticos y activistas cuestionaron que el Estado informara sobre su muerte diez meses después. Organizaciones no gubernamentales han exigido que la investigación sea independiente y cuente con ayuda internacional.



