Ministro de Hacienda designado alerta sobre déficit fiscal del 8% del PIB
Minhacienda designado alerta déficit fiscal del 8% del PIB

Miguel Gómez Martínez, ministro de Hacienda y Crédito Público designado por el presidente electo Abelardo de la Espriella, encendió las alarmas al asegurar que heredará unas finanzas públicas en números rojos. En sus primeras declaraciones tras la designación, Gómez advirtió que el déficit fiscal real rondaría el 8% del producto interno bruto (PIB), una cifra muy superior al 5,3% reportado en el Marco Fiscal de Mediano Plazo del gobierno saliente.

Presión y diagnóstico fiscal

El pronunciamiento se conoce ocho días después de que se anunciara su designación al frente de la cartera económica. Gómez describió ese periodo como una etapa de alta presión pública, política y técnica, marcada por reuniones, llamadas, mensajes y contactos con la prensa. “Me han parecido una eternidad”, aclaró, al referirse al tiempo transcurrido desde el anuncio de su llegada al Ministerio de Hacienda.

Según el ministro designado, en pocas horas pasó de recibir unas pocas decenas de mensajes a tener más de 1.200 pendientes por responder. También afirmó que su celular empezó a sonar con números que no podía identificar y que, al contestar, en varios casos no sabía quién estaba al otro lado de la línea. “Fui literalmente acosado por la prensa hasta quedar casi sin voz”, señaló.

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Advertencia sobre el déficit fiscal

Según el ministro de Hacienda designado, el diagnóstico fiscal del gobierno entrante empezó a construirse durante las reuniones de empalme de la campaña. Gómez aseguró que en esos encuentros recibió información “muy valiosa” sobre temas fiscales y monetarios, y sostuvo que los expertos con los que trabajó coincidieron en que varias cifras divulgadas por el gobierno saliente no reflejarían la situación real.

Bajo ese contexto, el ministro designado afirmó que “la situación real es mucho más grave” y que el déficit fiscal “ronda el 8 por ciento del PIB”, una cifra que, según su planteamiento, estaría muy por encima del 5,3% mencionado en el Marco Fiscal de Mediano Plazo. La diferencia señalada por Gómez anticipa uno de los principales retos económicos del gobierno entrante.

El déficit fiscal mide la brecha entre los ingresos y los gastos del Estado, y su nivel incide en la capacidad de financiamiento, el manejo de la deuda pública y el margen de acción presupuestal. Sin convertir su declaración en un informe técnico, Gómez vinculó ese diagnóstico con la situación de caja del Estado y con las dificultades que, según él, enfrentaría la Tesorería.

Poco margen de maniobra en la Tesorería

A partir de las cifras publicadas por el Ministerio de Hacienda, sostuvo que la Tesorería tendría “poco espacio de maniobra”. Esa condición, agregó, se traduciría en “constantes emisiones para poder asumir los pagos más básicos”. En este escenario, el próximo gobierno tendría que revisar de manera inmediata las cuentas públicas y la disponibilidad real de recursos.

Críticas al manejo presupuestal saliente

Gómez también lanzó críticas al comportamiento presupuestal del gobierno saliente. Según escribió, por distintos canales informales le han llegado versiones según las cuales el actual gobierno continuaría gastando y comprometiendo recursos de manera acelerada. Al parecer, se estarían firmando contratos y amarrando partidas antes del cambio de administración.

“No hay entidad pública importante en la que no diga que trabajan a marchas forzadas para firmar contratos y amarrar recursos”, indicó. Para el ministro designado, esa situación agravaría el panorama fiscal que recibirá el nuevo equipo económico. Además, cuestionó que se continúe comprometiendo el presupuesto público pese a las condiciones que, según él, enfrentan las finanzas del Estado.

El futuro jefe de la cartera de Hacienda también cuestionó los mecanismos de vigilancia dentro de las entidades públicas. Señaló que los sistemas de control interno son “simbólicos” y afirmó que las entidades de control estarían observando pasivamente lo que calificó como una “feria del presupuesto público”. Sus señalamientos se enmarcan en la tensión propia del proceso de transición.

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Empalme y transparencia

El empalme, en condiciones normales, permite que el gobierno entrante reciba información detallada sobre el estado administrativo, fiscal y operativo del Estado. Gómez señaló que ese proceso debería servir para aclarar vacíos de información, aunque advirtió que para ello se requiere “buena voluntad” de los equipos salientes y “espíritu de transparencia”. Según dijo, hasta ahora no percibe plenamente esa actitud.

Libro blanco documentará hallazgos

Uno de los anuncios más relevantes mencionados por Gómez es la publicación de un libro blanco con los hallazgos que encuentre la nueva administración durante el empalme y una vez asuma funciones. Según el ministro designado, el presidente electo Abelardo de la Espriella ya comunicó esa decisión como parte del proceso de revisión de la información pública que recibirá el nuevo gobierno.

“El mandatario electo ha anunciado que se publicará un libro blanco con los hallazgos que la nueva administración encuentre en el empalme y una vez haya asumido sus funciones”, escribió Gómez. Agregó que será necesario documentar lo encontrado “para la historia y la justicia”, aseguró, por lo que el nuevo gobierno buscará dejar registro formal de sus revisiones.

Esperanza ciudadana

Pese al tono crítico frente al estado de las finanzas públicas y al proceso de transición, Gómez cerró su texto con una referencia al ambiente ciudadano que ha percibido en los últimos días. Dijo haber sentido “la alegría y entusiasmo” de muchas personas que ven el futuro del país con esperanza y que confían en ser gobernadas con eficiencia y transparencia.