El ministro de Asuntos Exteriores de China, Wang Yi, instó a Irán a continuar las negociaciones para lograr una tregua duradera con Estados Unidos, durante su reunión con el máximo diplomático iraní, Abbas Araghchi, en Pekín. La cita ocurre días antes de la llegada prevista de Donald Trump a la capital china.
Declaraciones de Wang Yi
“Creemos que un alto el fuego integral no admite demoras, la reanudación de las hostilidades es desaconsejable y persistir en las negociaciones es particularmente importante”, afirmó Wang al comienzo del encuentro, según un video difundido por Phoenix TV.
Estas declaraciones se producen tras un repunte de los ataques iraníes contra los Emiratos Árabes Unidos y enfrentamientos en el estrecho de Ormuz. La visita de Araghchi es su primer viaje a China desde que los ataques estadounidenses e israelíes desataron la peor crisis de suministro petrolero de la historia.
Coordinación antes de la cumbre Trump-Xi
La reunión sugiere que ambas partes intensifican la coordinación antes de la cumbre entre Trump y el líder chino Xi Jinping los días 14 y 15 de mayo, donde se espera que la guerra con Irán sea un tema central. Además, Pekín mantiene estrechos contactos con Moscú; según el diario ruso Vedomosti, es probable que Vladimir Putin viaje a China en mayo, su primer viaje al extranjero este año.
Según una traducción al chino de sus declaraciones, Araghchi agradeció a China por “estar del lado correcto de la historia” y por su “postura constructiva y firme” al condenar el conflicto iniciado por Estados Unidos.
Relaciones China-Irán y presión de EE.UU.
Pekín es un importante aliado diplomático y económico de Teherán, y compra la mayor parte de las exportaciones petroleras iraníes. Ambos países han mantenido comunicación fluida durante las nueve semanas de guerra, con al menos tres conversaciones telefónicas entre sus cancilleres.
La visita de Araghchi será escrutada en Washington, mientras EE.UU. intensifica la presión económica sobre Irán para que reabra el estrecho de Ormuz. El secretario de Estado Marco Rubio declaró: “Espero que los chinos le digan lo que tiene que oír: que lo que está haciendo en el estrecho está provocando su aislamiento internacional”.
El Departamento del Tesoro de EE.UU. ha sancionado a refinerías privadas chinas por procesar crudo iraní, como Hengli Petrochemical. China respondió ordenando a las empresas desobedecer las sanciones, elevando las tensiones antes de la cumbre.
El rol de China como mediador
El presidente chino ha pedido reabrir el estrecho, pero Pekín se muestra indiferente ante la solicitud de Washington de ayudar a desbloquearlo. Trump intentó restar importancia a las tensiones, diciendo que Xi se ha portado “muy bien”.
La cuestión clave es qué papel está dispuesto a desempeñar Pekín para poner fin al conflicto que ha sacudido los mercados y las cadenas de suministro. China se presenta como una fuerza estabilizadora y mediador neutral, equilibrando sus lazos con Irán y sus intereses económicos en el Golfo.
El mes pasado, funcionarios iraníes atribuyeron a la presión de China su aceptación del alto el fuego negociado por Pakistán, aunque Pekín no se ha atribuido el mérito públicamente. La visita de Araghchi resalta la posición de China como una de las pocas potencias con influencia sobre ambos países.



