En una entrevista con Mañanas Blu, el periodista y analista especializado en Medio Oriente, Gabriel Ben Tasgal, abordó la complejidad del conflicto actual que involucra a Irán, Israel y Estados Unidos. En medio de la incertidumbre sobre la duración de las hostilidades y la efectividad de las sanciones, Ben Tasgal desglosó los objetivos estratégicos de cada actor y las condiciones mínimas para evitar lo que algunos consideran una derrota diplomática para Occidente.
Condiciones para un acuerdo sin derrotas
Según Ben Tasgal, el éxito de una negociación no depende únicamente del levantamiento de sanciones, sino de compromisos tangibles por parte del régimen de Teherán. El analista señaló que si se logra un acuerdo donde Irán entregue los 460 kilogramos de uranio enriquecido al 60%, se comprometa a un control efectivo para no enriquecer uranio de ningún calibre y reabra el estrecho de Ormuz, entonces no será una derrota ni para Estados Unidos ni para Israel.
No obstante, aclaró que un cambio de régimen no puede ser impuesto desde el exterior. El sueño o deseo de que el régimen cambie no depende de la intervención extranjera, sino de un proceso interno, aunque expresó su creencia personal de que es probable que el régimen caiga tras esta guerra.
Objetivos divergentes: El Sheriff y la seguridad nuclear
La entrevista reveló que los intereses de Washington y Jerusalén no siempre coinciden. Ben Tasgal indicó que para Estados Unidos, bajo la administración de Donald Trump, existen dos motores principales: la visión de Trump como sheriff del mundo que busca derrocar al eje del mal (Irán, Venezuela y Cuba), y un factor económico crítico relacionado con el petróleo ilegal que Irán vende a China.
Por el contrario, la meta de Israel es más específica y existencial. Para Israel, la prioridad es que Irán no tenga capacidad nuclear con fines militares, explicó el analista. Además, Israel busca derrocar al eje chiita, que incluye a grupos como Hamás y Hezbolá, con el fin de erradicar la amenaza de aquellos que anuncian que quieren destruir Israel.
Ben Tasgal fue enfático en que Israel no detendrá sus ataques contra estos grupos proxi, incluso si hay acuerdos parciales entre Estados Unidos e Irán: De ninguna manera Israel va a acordar y va a estar de acuerdo en dejar de atacar a Hizbulá.
Finalmente, ante los cuestionamientos sobre el impacto en la población civil, Ben Tasgal defendió la legalidad de las operaciones israelíes bajo el derecho internacional. Según su análisis, avisarle a una población que desaloje una zona de combate es cumplir el derecho humanitario, y argumentó que la responsabilidad recae en los grupos terroristas que se sitúan detrás de civiles. El experto concluyó que el factor tiempo es interpretado de forma distinta por cada bando: mientras Irán cree que el tiempo juega a su favor, Trump confía en que el bloqueo económico al estrecho de Ormuz terminará por asfixiar al régimen iraní.



